Mercado Libre anunció que cerrará sus oficinas en la ciudad de Córdoba y pasará a modalidad 100% remota para su personal. La medida afecta a 1.260 empleados que trabajaban en la sede de Capitalinas y responde a un contexto fiscal inviable. Según la empresa, la presión impositiva de la gestión voraz de Passerini desincentiva la inversión privada y destruye competitividad.
La firma explicó que paga $770 millones por mes en tasas municipales, una cifra que equivale al costo de 24 alquileres. Esos montos superan ampliamente los que se abonan en otras ciudades del país con operaciones similares. No hay infraestructura, ni servicios, ni contraprestación concreta que justifique ese nivel de carga tributaria abusiva.
Tras meses de diálogo con autoridades locales, no hubo avances ni voluntad para corregir el cuadro tarifario. La compañía remarcó que la decisión no implica despidos, sino una reorganización operativa para sostener la actividad. Mientras tanto, Córdoba capital pierde otra empresa de peso por culpa de la improvisación oficialista.

LA PEOR GESTIÓN EN EL PEOR MOMENTO
Desde agosto, el personal de Mercado Libre continuará sus tareas de forma remota, mientras se evalúan soluciones de largo plazo. La decisión busca mantener la eficiencia operativa en un escenario donde el municipio cobra caro y ofrece poco. A pesar del cierre de oficinas, la empresa continuará con su compromiso en la provincia.
Mercado Libre mantiene tres centros logísticos en Córdoba y trabaja a diario con miles de PyMEs de la región. También ofrece herramientas de cobro y servicios digitales a cientos de miles de usuarios locales. Esa infraestructura operativa seguirá funcionando mientras la empresa ajusta costos donde la política es hostil y antiempresas.










