La campaña tendrá lugar una vez que la Corte Constitucional apruebe el texto para papeletas. El Consejo Nacional Electoral deberá organizar el referendo en un plazo máximo de 45 días desde esa validación.
El entorno político presenta condiciones favorables al oficialismo. La ciudadanía, cansada de la inseguridad, podría respaldar una estrategia más contundente. El respaldo parlamentario a esta reforma también evidenció la consolidación del bloque oficialista. La reforma no implica una autorización inmediata, sino una habilitación legal para futuros convenios. Esto le permite al Gobierno actuar con mayor flexibilidad frente a las amenazas transnacionales.
En contraste con los reveses económicos sufridos en abril, esta jugada coloca nuevamente al presidente en una posición de iniciativa política. El uso del referendo como herramienta directa refuerza su imagen como líder decisivo.
La reforma propuesta por Noboa abre una nueva etapa en la política de defensa nacional. Si logra el respaldo en las urnas, el Gobierno consolidará un nuevo marco jurídico alineado con las realidades de seguridad del país.