La controversia alrededor de Let it Die: Inferno estalló el mismo día de su lanzamiento, cuando la ficha del juego en Steam informó un “uso sustancial” de inteligencia artificial, como exige la plataforma para productos culturales que incorporan este tipo de tecnología. Ese detalle encendió alarmas entre jugadores, artistas y miembros de la industria, que interpretaron la etiqueta como un posible reemplazo de trabajo humano y como un riesgo para los estándares creativos y laborales del sector.
Frente a la reacción, Supertrick Games publicó un comunicado detallado en el que especificó cómo, dónde y por qué se utilizó IA durante el desarrollo. El estudio intentó despejar dudas y mostrar que la tecnología se integró de manera controlada y con intervención humana, aunque las explicaciones dejan abiertas preguntas sobre originalidad, derechos de autor y el impacto en el empleo creativo.
Cómo se originó la polémica sobre IA en Let it Die: Inferno
La declaración en Steam generó sospechas inmediatas debido al antecedente de transparencia obligatorio: si un juego utiliza IA generativa, debe indicarlo de manera explícita. En este caso, la palabra “sustancial” llevó a muchos a inferir que se habían reducido puestos de trabajo o automatizado áreas sensibles del desarrollo.
El foco fue aún mayor por tratarse de la secuela espiritual de un título de culto creado por Grasshopper Manufacture y dirigido por Suda51. Las primeras declaraciones vagas del estudio, sumadas a menciones imprecisas sobre voces, arte y música generadas con IA, alimentaron críticas y pedidos de aclaración.
IA en voces, arte y música: el detalle del comunicado
Supertrick Games explicó que solo dos personajes secundarios tienen voces generadas íntegramente por IA, y ambos pertenecen a entidades artificiales o de naturaleza misteriosa dentro de la historia. Según el estudio, se buscó reforzar la estética narrativa y no reemplazar a actores humanos. Afirmaron además que no se imitaron voces reales ni se utilizaron patrones de intérpretes existentes, con el fin de evitar conflictos legales o éticos.









