El CENTCOM confirmó una nueva ofensiva luego de que tres buques comerciales fueran alcanzados por ataques iraníes.
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Estados Unidos lanzó una nueva serie de “potentes ataques” contra Irán en respuesta a la ofensiva iraní contra tres buques comerciales que transitaban por el estratégico estrecho de Ormuz, en una nueva escalada de tensión que vuelve a poner bajo presión una de las principales rutas energéticas del mundo.
El U.S. Central Command (CENTCOM) confirmó la operación y aseguró que el objetivo es imponer “costos elevados” al régimen iraní por dirigir ataques contra tripulaciones civiles en una vía marítima internacional.
El comunicado publicando por el Comando Central en X.
“Las fuerzas del Comando Central de EE.UU. han comenzado a lanzar una serie de potentes ataques contra Irán”, informó el organismo militar estadounidense. Además, calificó la agresión iraní como “injustificada, peligrosa y una clara violación del alto el fuego”.
La respuesta de Washington llegó después de que tres buques comerciales fueran alcanzados por proyectiles iraníes en el estrecho de Ormuz, según informó el Ejército británico. Uno de los barcos fue impactado frente a las costas de Omán y se incendió, mientras que los otros dos sufrieron daños y pudieron continuar su recorrido. No se registraron heridos en estas últimas dos embarcaciones.
Tras el inicio de la ofensiva estadounidense, medios estatales iraníes reportaron múltiples explosiones en Sirik, Qeshm y Bandar Abbas, al sur del país. También se difundieron imágenes de impactos en el puerto Shahid Haghani, ubicado en Bandar Abbas.
Trump le revocó la autorización para vender petróleo al régimen iraní por violar la tregua en el estrecho de Ormuz.
La administración estadounidense también decidió revocar una licencia de 60 días que eximía temporalmente de sanciones al petróleo iraní. Según un funcionario citado por la agencia Associated Press, la medida fue adoptada debido a que las acciones de Teherán en Ormuz fueron consideradas inaceptables y debían enfrentar consecuencias.
El conflicto gira alrededor del control de una ruta fundamental para el comercio internacional. En tiempos de paz, una quinta parte del petróleo y el gas natural comercializados a nivel mundial atraviesa el estrecho de Ormuz, por lo que cualquier interrupción genera fuertes riesgos para los mercados energéticos y la economía global.
Irán ha insistido en controlar las rutas utilizadas por los buques e incluso pretende cobrar tarifas por el paso. Estados Unidos y distintos países árabes del golfo Pérsico rechazaron esa posibilidad y mantienen que Teherán no puede imponer unilateralmente condiciones sobre la navegación internacional.