Estados Unidos confirmó la magnitud de su ofensiva contra el régimen iraní. El jefe del Comando Central (CENTCOM), el almirante Brad Cooper, informó que las fuerzas estadounidenses atacaron más de 10.000 objetivos militares desde el inicio de la guerra.
El balance es contundente: gran parte de la infraestructura bélica de Irán quedó seriamente dañada o directamente destruida.
Golpe masivo a la producción militar iraní
Según Cooper, los ataques impactaron de lleno en la capacidad industrial del régimen.
Más de dos tercios de las instalaciones dedicadas a:
Misiles
Drones
Armamento naval
fueron neutralizadas.
También resultaron afectados los astilleros iraníes, debilitando su capacidad marítima.

Irán pierde poder en múltiples frentes
El Pentágono asegura que la ofensiva redujo significativamente el poder militar iraní.
Aunque no se detallaron ubicaciones específicas, el mensaje es claro: Irán está siendo desarticulado en sus principales capacidades estratégicas.
Esto incluye su capacidad de proyectar fuerza en la región.
El estrecho de Ormuz sigue bajo tensión
A pesar de los golpes recibidos, Irán mantiene presión sobre el estrecho de Ormuz.
Por esta vía circula cerca del 20% del petróleo mundial, lo que la convierte en un punto crítico.
El régimen continúa restringiendo el tránsito marítimo, generando impacto global.
Trump: “Irán está siendo diezmado”
El presidente Donald Trump reforzó la narrativa de superioridad militar.
“Irán está siendo diezmado”, afirmó durante una reunión con legisladores.









