Una tecnología secreta de la CIA permitió localizar y rescatar al piloto estadounidense del F-15 derribado en el sur de Irán, en una operación sin precedentes que combinó diferentes tipos de herramientas avanzadas y equipo militar.
Según revelaron fuentes cercanas a la operación al medio The New York Post, este sistema futurista utilizado por la CIA, denominado "Ghost Murmur", fue clave para localizar al segundo piloto que permanecía desaparecido en una zona remota del desierto iraní.
El sistema combina magnetometría cuántica de largo alcance con inteligencia artificial para detectar la huella electromagnética del latido del corazón humano, permitiendo aislarla incluso en entornos extremadamente hostiles.
“Es como oír una voz en un estadio, solo que el estadio son mil millas cuadradas de desierto”, explicó una fuente informada sobre el programa. “En las condiciones adecuadas, si tu corazón late, te encontraremos”, añadió, graficando el nivel de precisión alcanzado por esta tecnología.
El presidente Donald Trump.
El operativo, que involucró a cientos de efectivos militares, se desarrolló en condiciones complejas. Durante la misión, dos aeronaves de rescate quedaron atrapadas en el terreno, lo que obligó a desplegar refuerzos adicionales y, finalmente, a destruir los aviones atascados para evitar que su tecnología cayera en manos iraníes. A pesar de estos contratiempos, la operación se completó sin bajas estadounidenses.
El director de la CIA, John Ratcliffe, confirmó que el sábado por la mañana se logró ubicar al piloto oculto en una grieta montañosa, donde había permanecido invisible para las fuerzas iraníes.
“Logramos nuestro objetivo principal al encontrar y confirmar que uno de los mejores y más valientes de Estados Unidos estaba vivo”, señaló. Según explicó, la información fue transmitida rápidamente al secretario de Defensa, Pete Hegseth, lo que permitió activar de inmediato la fase final de rescate.
El avión F-15.
Por su parte, el presidente Donald Trump destacó el rol decisivo de la agencia de inteligencia en el éxito de la misión. “Es como encontrar una aguja en un pajar, encontrar a este piloto, y la CIA fue increíble”, afirmó ante la prensa.
Además, reveló que la localización inicial se logró desde una distancia de aproximadamente 64 kilómetros, un dato que refuerza el carácter innovador del sistema utilizado.
Trump también elogió directamente a Ratcliffe, subrayando que “hizo un trabajo fenomenal esa noche” y sugiriendo que parte de los detalles de la operación aún permanecen clasificados debido a la sensibilidad de la tecnología empleada.