Una ofensiva militar conjunta entre fuerzas de Nigeria y Estados Unidos, impulsada en el marco de la política antiterrorista del gobierno de Donald Trump, logró eliminar a 175 integrantes del Estado Islámico en el noreste del país africano, un golpe significativo contra la estructura del grupo extremista.
El Cuartel General de la Defensa de Nigeria (DHQ) confirmó el resultado de los ataques aéreos a través de un comunicado difundido este martes.
Allí, el director de Información de Defensa, el general de división Samaila Uba, detalló que las operaciones fueron realizadas de manera coordinada con el Comando África de Estados Unidos y estuvieron dirigidas contra posiciones estratégicas del ISIS y su filial regional, la Provincia del Estado Islámico de África Occidental (ISWAP).
El presidente Donald Trump.
Según precisaron las autoridades militares, los bombardeos se desarrollaron durante varios días y permitieron desarticular infraestructura clave del grupo terrorista.
Entre los objetivos destruidos se encuentran puestos de control, depósitos de armas, centros logísticos, equipamiento militar y redes financieras utilizadas para sostener las operaciones insurgentes en la región.
La operación tiene lugar tras la visita del papa León a África, en la que visitó Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, donde recorrió numerosas comunidades islámicas, pero sin ofrecer ningún tipo de apoyo a los cristianos perseguidos por el terrorismo en la región.
Trump e ISIS.
Eliminación de altos mandos de ISIS
El informe oficial también destacó la eliminación de figuras de alto rango dentro de la organización. Entre ellas se encuentra Abu-Bilal al-Minuki, uno de los principales operativos del ISIS a nivel global. De acuerdo con el comunicado, al-Minuki desempeñaba un rol central en la estructura internacional del grupo, con responsabilidades en financiación, reclutamiento, logística y planificación de ataques.
“Su muerte perturba gravemente el mando del ISIS, la coordinación operativa y las redes de ataque externas”, afirmaron desde el Cuartel General de la Defensa, subrayando el impacto estratégico de la operación sobre la organización terrorista.
Además de al-Minuki, las fuerzas militares informaron la neutralización de otros dirigentes relevantes del ISWAP. Entre ellos figuran Abd-al Wahhab, señalado como coordinador de ataques y responsable de la propaganda del grupo; Abu Musa al-Mangawi, otro miembro destacado; y Abu al-Muthanna al-Muhajir, quien ocupaba un rol clave en la producción de contenidos mediáticos y mantenía una estrecha relación con el liderazgo del ISIS.
Desde el gobierno nigeriano remarcaron que el resultado de estas acciones refleja el compromiso sostenido de las Fuerzas Armadas para combatir el terrorismo en todo el territorio nacional.
En ese sentido, el DHQ aseguró que las operaciones continuarán con el objetivo de localizar y eliminar a todos los grupos e individuos que representen una amenaza para la seguridad del país y la estabilidad regional.
La ofensiva se enmarca en una estrategia más amplia de cooperación internacional impulsada por Trump para enfrentar a organizaciones extremistas en África, donde el ISIS mantiene presencia activa a través de distintas filiales.