El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes una pausa de cinco días en los ataques contra la infraestructura energética de Irán, tras lo que calificó como conversaciones ''muy buenas y productivas'' entre ambos países para intentar poner fin al conflicto armado que ya se extiende por tres semanas.
En un mensaje difundido en redes sociales y luego ante la prensa, Trump aseguró que durante el fin de semana se llevaron a cabo intercambios ''profundos, detallados y constructivos'' con autoridades iraníes, aunque no ofreció detalles sobre los canales utilizados. A partir de ese contacto, ordenó suspender cualquier ofensiva dirigida a plantas eléctricas y otras instalaciones energéticas iraníes durante un período inicial de cinco días, condicionado al progreso de las negociaciones.
''Tenemos puntos de acuerdo muy importantes, casi todos'', afirmó el mandatario, quien añadió que las conversaciones continuarán en los próximos días, posiblemente mediante llamadas telefónicas, debido a las dificultades logísticas derivadas del conflicto. Trump también dejó abierta la posibilidad de una reunión directa en el corto plazo. No obstante, advirtió que, si no se logran avances, Estados Unidos retomará los ataques: ''Si no funciona, seguiremos bombardeando'', señaló.













