El presidente de los Estados Unidos aseguró a través de las redes sociales que detendrá los ataques a instalaciones energéticas iraníes mientras continúan las negociaciones.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes una pausa de cinco días en los ataques contra la infraestructura energética de Irán, tras lo que calificó como conversaciones ''muy buenas y productivas'' entre ambos países para intentar poner fin al conflicto armado que ya se extiende por tres semanas.
En un mensaje difundido en redes sociales y luego ante la prensa, Trump aseguró que durante el fin de semana se llevaron a cabo intercambios ''profundos, detallados y constructivos'' con autoridades iraníes, aunque no ofreció detalles sobre los canales utilizados. A partir de ese contacto, ordenó suspender cualquier ofensiva dirigida a plantas eléctricas y otras instalaciones energéticas iraníes durante un período inicial de cinco días, condicionado al progreso de las negociaciones.
''Tenemos puntos de acuerdo muy importantes, casi todos'', afirmó el mandatario, quien añadió que las conversaciones continuarán en los próximos días, posiblemente mediante llamadas telefónicas, debido a las dificultades logísticas derivadas del conflicto. Trump también dejó abierta la posibilidad de una reunión directa en el corto plazo. No obstante, advirtió que, si no se logran avances, Estados Unidos retomará los ataques: ''Si no funciona, seguiremos bombardeando'', señaló.
El presidente Trump ordenó una pausa de 5 días contra la infraestructura energética de Irán por los avances en los diálogos por la paz
Desde Teherán, la reacción fue inmediata. El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní rechazó la versión de Washington y aseguró que no existen negociaciones en los términos planteados por Trump. En un comunicado difundido a través de medios estatales, acusó al presidente estadounidense de intentar influir en los precios internacionales del petróleo y ganar tiempo para reorganizar su estrategia militar. Además, reiteró que Irán no inició el conflicto y que cualquier iniciativa de desescalada debe dirigirse a Estados Unidos.
El anuncio tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales. El precio del crudo Brent cayó por debajo de los 100 dólares por barril, luego de haber alcanzado niveles cercanos a los 109 dólares en días previos, reflejando expectativas de una posible reducción de las tensiones. En paralelo, el índice Dow Jones Industrial Average registró un fuerte repunte, con una suba superior a los 800 puntos en los primeros minutos de la jornada bursátil.
A pesar del gesto de distensión por parte de Washington, la situación en la región continúa siendo volátil. Minutos después del anuncio de Trump, Israel confirmó una nueva oleada de ataques contra objetivos vinculados a la infraestructura iraní en Teherán, lo que evidencia la persistencia de las hostilidades y la complejidad del escenario.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán desmintió los dichos de Trump acerca de avances en el diálogo entre Teherán y Washington
Uno de los puntos más sensibles del conflicto sigue siendo el control del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Desde el inicio de la guerra, el tránsito por esta ruta se ha visto severamente afectado, impulsando al alza los precios de la energía y generando preocupación en la economía global. Trump había dado un ultimátum de 48 horas a Irán para reabrir el paso, bajo la amenaza de atacar masivamente su infraestructura energética.
En paralelo, actores regionales han intensificado los esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada mayor. Omán, que ya ha desempeñado roles de mediación en el pasado, trabaja en mecanismos para garantizar el tránsito seguro en el estrecho, mientras que Turquía ha mantenido contactos con ambas partes en busca de una solución negociada.
Otro eje central de las conversaciones es el programa nuclear iraní. Trump reiteró que cualquier acuerdo deberá incluir la entrega del uranio enriquecido por parte de Irán y el abandono de cualquier capacidad para desarrollar armas nucleares. ''Queremos el material nuclear, incluso el 'polvo nuclear''', afirmó, subrayando que el objetivo es impedir que Teherán avance hacia la construcción de una bomba.
El mandatario estadounidense había mostrado días antes una postura más intransigente, descartando un alto el fuego mientras consideraba que su país mantenía ventaja militar. Sin embargo, la reciente apertura al diálogo sugiere un cambio táctico en busca de una salida negociada al conflicto.
El Estrecho de Ormuz es uno de los focos más sensibles del conflicto, ya que Irán mantiene le espacio marítimo cerrado desde los inicios de la guerra