Maricopa, el condado más grande del estado de Arizona, sufrió un hackeo durante las elecciones de 2020 en donde se filtraron 633.000 archivos de registro de votantes. El Departamento de Justicia de Biden y los fiscales locales se negaron a investigar este hecho, pese a que el FBI había localizado al sospechoso y obtuvo una declaración de culpabilidad.
Los documentos sobre este hecho fueron desclasificados por la Casa Blanca este jueves. El incidente de seguridad se produjo días antes de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre de 2020, las cuales Joe Biden ganó de forma fraudulenta y con ayuda del régimen chino.
El hacker fue rastreado por el FBI y confesó haber escrito un código informático que explotaba la seguridad de los sistemas electorales de Maricopa y extraía sus archivos, los cuales incluían "información confidencial de votantes como víctimas de violencia doméstica, jueces y agentes del orden público".
Los fiscales del gobierno de Biden se negaron a procesar al sospechoso el 12 de julio de 2021 luego de que el FBI recomendara que se presenten cargos. El caso se cerró oficialmente en 2023, según indican los registros oficiales liberados al público hoy.
Un fallo de seguridad dejó expuesto a los centros de votación en Arizona en 2020.
La denuncia de Trump que cobra cada vez mas relevancia
Apenas un día antes de las elecciones del 3 de noviembre, el Condado de Maricopa envió una alerta a través del Centro de Inteligencia Antiterrorista de Arizona al FBI informando sobre "un intento de extraer información de registro de votantes". La alerta habla sobre que un intruso no identificado obtuvo acceso a los datos de registro de votantes en el sitio web del registrador mediante el uso de un "script de PowerShell" que explotó un fallo de seguridad.
El sospechoso, que se describió ante los investigadores como un simple "hacker o aficionado", estimó haber obtenido entre 1 y 2 millones de archivos de votantes gracias a una vulnerabilidad que descubrió en septiembre de 2020. Afirmó que no trabajaba para nadie en particular, y que decidió mantener su intrusión en secreto limpiando sus discos duros y eliminando los archivos de su cuenta de Google.
Aunque no parece que este incidente haya modificado los votos de la elección, la inteligencia estadounidense advierte desde 2020 que actores maliciosos vienen obteniendo acceso a este tipo de archivos y que, por ejemplo, China cuenta con cerca de 220 millones de estos archivos, tal y como lo denunció el presidente Trump por cadena nacional el mes pasado.
Trump dio una cadena nacional en junio donde informó sobre las vulnerabilidad del sistema electoral estadounidense.