Un nuevo episodio de violencia terrorista islámica sacudió a Europa y volvió a encender las alarmas sobre el avance del terrorismo internacional. Este martes, un grupo de tres hombres armados atacó el consulado de Israel en Estambul, en un hecho que las autoridades turcas ya investigan como un atentado terrorista con posibles vínculos con el extremismo islamista.
El ataque ocurrió en el distrito de Besiktas, uno de los centros neurálgicos de la ciudad, cuando los agresores, equipados con armas largas, mochilas y vestimenta de camuflaje, abrieron fuego contra el cordón de seguridad que custodiaba el edificio diplomático. La rápida intervención de la policía evitó una tragedia mayor: uno de los atacantes fue abatido en el lugar y los otros dos resultaron heridos y detenidos. Además, dos agentes sufrieron heridas leves durante el tiroteo.













