Corea del Norte intensificó nuevamente la tensión en la península coreana tras lanzar varios misiles balísticos de corto alcance hacia el mar, en una acción que ha sido ampliamente interpretada como una demostración de fuerza y un desafío directo a la comunidad internacional.
El ensayo, detectado por el ejército de Corea del Sur, tuvo lugar en la mañana del domingo desde las cercanías de la ciudad costera de Sinpo, una zona clave para el desarrollo de armamento naval y misiles lanzados desde submarinos.
De acuerdo con el Estado Mayor Conjunto surcoreano, los proyectiles recorrieron aproximadamente 140 kilómetros antes de caer en aguas del Mar del Este, también conocido como Mar de Japón. Las autoridades de Japón confirmaron que no se registraron impactos dentro de su zona económica exclusiva, aunque mantienen una estrecha vigilancia ante la posibilidad de nuevas pruebas. En respuesta, la oficina presidencial surcoreana convocó una reunión de emergencia y calificó los lanzamientos como una provocación que viola resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.















