EEUU desmintió una oferta iraní y reafirma su línea dura en las negociaciones nucleares
El gobierno de Trump desmintió una oferta de Irán con respecto a su plan nuclear
porFrancisco Leguizamón
internacionales
En medio de las negociaciones comandadas por Steve Witkoff, el gobierno estadounidense desmintió un ofrecimiento del régimen de Jamenei.
Un alto funcionario de Estados Unidos desmintió categóricamente un informe sin fuentes que afirmaba que Irán presentó una amplia propuesta durante la más reciente ronda de conversaciones nucleares.
La versión, publicada por el medio oficialista Iran International, sostenía que Teherán ofreció suspender el enriquecimiento de uranio durante tres años y adoptar una serie de compromisos adicionales en materia militar y política regional. Sin embargo, consultado al respecto, el funcionario estadounidense fue tajante: la información es ''completamente falsa''.
Según el reporte, la supuesta propuesta iraní incluía un congelamiento total del enriquecimiento por un período de tres años, seguido de un límite permanente del 3,67%, nivel similar al contemplado en acuerdos previos.
El régimen de Jamenei habría ofrecido suspender el enriquecimiento de uranio durante 3 años, de acuerdo al reporte desmentido
Además, el material ya enriquecido sería diluido bajo supervisión de Estados Unidos o transferido a un tercer país, preferiblemente Rusia. También se indicaba que Irán mantendría su programa de misiles balísticos, aunque con el compromiso de emplearlos únicamente en una postura defensiva y no contra Israel.
El informe añadía que Teherán estaría dispuesto a dejar de cuestionar públicamente el derecho de Israel a existir y a poner fin al respaldo militar a grupos palestinos armados, en lo que se interpreta como una referencia a organizaciones como Hamás y Hezbolá.
En el plano económico, la propuesta contemplaba que las ventas de petróleo iraní se canalizaran mediante mediación suiza, incluyendo una comisión del 5% para Estados Unidos.
De acuerdo al informe, el uranio enriquecido podría haber sido trasladado a Rusia
No obstante, Washington rechazó de plano la existencia de dicha oferta en los términos descritos. De acuerdo con la versión difundida, el enviado especial estadounidense Steve Witkoffhabría considerado que las concesiones no eran suficientes y habría declinado continuar negociando sobre esa base. Aunque el gobierno estadounidense no confirmó esos detalles, sí dejó clara su postura de que no existe tal propuesta formal en la mesa.
La respuesta oficial se alinea con la política sostenida durante la administración del presidente Donald Trump, que prioriza una estrategia de presión máxima sobre Teherán con el objetivo de lograr restricciones más amplias y permanentes a su programa nuclear y a sus capacidades militares.
Desde esa perspectiva, cualquier acuerdo debe garantizar mecanismos de verificación estrictos y compromisos duraderos que impidan la posibilidad de que Irán retome actividades sensibles tras un período limitado.
Analistas cercanos a esa línea argumentan que una pausa temporal en el enriquecimiento no elimina de manera estructural el riesgo de proliferación, sino que simplemente lo pospone.
Asimismo, consideran que mantener intacto el programa de misiles balísticos, incluso bajo una definición de uso ''defensivo'', deja abiertos interrogantes sobre la estabilidad regional a largo plazo.
Steve Witkoff habría mencionado que las condiciones impuestas por Irán son insuficientes para continuar con las negociaciones
En el ámbito diplomático, la desmentida estadounidense busca también evitar especulaciones que puedan alterar el equilibrio de las negociaciones o generar percepciones erróneas sobre concesiones inminentes.
Para Washington, cualquier avance debe basarse en compromisos claros, verificables y sostenibles en el tiempo, y no en propuestas que puedan resultar ambiguas o insuficientes frente a las preocupaciones de seguridad nacional.
Mientras continúan las tensiones en torno al programa nuclear iraní, la administración estadounidense reafirma que su prioridad es impedir de manera definitiva que Teherán adquiera capacidad nuclear militar y preservar la seguridad de sus aliados en la región. En ese contexto, la contundente negación oficial marca distancia frente a informes que no reflejan la realidad de las negociaciones en curso.
El objetivo del gobierno de Trump es evitar que Irán adquiera capacidad nuclear