El gobierno de Australia financió en secreto a comunidades musulmanas que promovían el genocidio israelí
El gobierno australiano se encuentra bajo duras críticas por su financiamiento al terrorismo islámico
porFrancisco Leguizamón
internacionales
El primer ministro de Australia se encuentra bajo fuertes críticas por haber otorgado cerca de 30 millones de dólares en subsidios a comunidades musulmanas.
El gobierno del primer ministro australiano, Anthony Albanese, enfrenta fuertes cuestionamientos tras otorgar 27 millones de dólares en un subsidio cerrado y no competitivo al Australian National Imams Council (ANIC), junto con 1,1 millones de dólares adicionales en enero de 2024 destinados oficialmente a reforzar la seguridad de mezquitas, escuelas y centros islámicos.
La polémica estalló porque el principal clérigo de ANIC, Ibrahim Abu Mohamad, respaldó una ''fatwa'' (dictamen de la Ley Sharía) que llama a la ''yihad'' contra Israel, alentando apoyo financiero y militar a combatientes de Hamás e instando a los musulmanes a desafiar a gobiernos que bloqueen ayuda a Gaza.
El ministro de Asuntos Internos, Tony Burke, defendió el financiamiento asegurando que el objetivo es proteger tanto a comunidades judías como musulmanas en el contexto del conflicto en Medio Oriente.
El gobierno australiano donó cerca de USD 30 millones a organizaciones musulmanas
Sin embargo, su silencio absoluto sobre la ''fatwa'' es interpretado por críticos como una omisión que favorece a sectores extremistas y prioriza cálculos políticos sobre la seguridad nacional. Ni ANIC ni Mohamad han respondido públicamente a las acusaciones.
La controversia surge en un ambiente de creciente tensión social. De acuerdo con críticos de la medida, las amenazas contra Israel se traducen en amenazas directas contra judíos australianos.
Aseguran que consignas como ''globalize the intifada'' se escuchan con frecuencia en protestas, mientras que sinagogas han sido atacadas y los sospechosos liberados bajo fianza.
El ministro de Asuntos Internos de Australia defendió el financiamiento
Como ejemplo, se recuerda la manifestación del 9 de octubre de 2023 en la Ópera de Sídney, donde se corearon frases como ''gas the Jews'', apenas dos días después del ataque de Hamás en Israel, descrito como el más mortífero contra judíos desde el Holocausto.
El texto también señala que líderes religiosos locales han intensificado discursos violentos. Sheikh Dadoun, imán de Bankstown, calificó los ataques de Hamás como un ''día de orgullo y victoria''.
El predicador Wissam Haddad citó relatos que llaman a matar a judíos, y el imán Ahmed Zoud, en Lakemba, describió a los judíos como ''monstruos sedientos de sangre'', pidiendo luego a Allah que ''mate a todos los opresores''. Los críticos contrastan esta retórica con el comportamiento de la comunidad judía, señalando que no realiza ataques ni incita violencia contra musulmanes.
Las comunidades musulmanas en Australia celebraron la masacre del 7 de Octubre llevada a cabo por Hamás
Los opositores al financiamiento advierten que los llamados a la yihad representan un riesgo real para Australia. Citan episodios recientes como el intento frustrado en 2017 de detonar un avión de Etihad en Sídney, que fue evitado gracias a inteligencia israelí, y el asedio al Café Lindt en 2014, que dejó dos víctimas fatales. Para estos sectores, el país no puede ignorar el historial global de atentados jihadistas ni el eco local de discursos extremistas.
El gobierno también es criticado por su apoyo internacional. Según el texto, Australia ha destinado más de USD 100 millones a UNRWA, parte de los cuales habría terminado en manos de Hamás, mientras que dentro del país se financia a organizaciones cuyos líderes emiten mensajes radicales.