Honduras entra en la recta final de las elecciones generales del próximo domingo, en un ambiente marcado por incertidumbre, tensiones políticas y una competencia particularmente cerrada entre los principales aspirantes a la presidencia.
Más de 6,5 millones de ciudadanos están convocados a las urnas para elegir al próximo presidente, renovar el Congreso Nacional, el Parlamento Centroamericano y las 298 corporaciones municipales.
Entre los candidatos, Nasry ''Tito'' Asfura, del Partido Nacional, aparece como una de las figuras centrales del proceso. Su presencia ha moldeado buena parte del debate público, debido a su experiencia previa como alcalde de Tegucigalpa y a su gran perfil de gestor, que ha logrado mantener una base de apoyo sólida incluso en un entorno políticamente fragmentado.
Analistas coinciden en que su candidatura representa una de las estructuras electorales más organizadas y esperanzadoras del país, algo decisivo en una contienda donde cada punto porcentual puede definir el desenlace.















