El régimen de Irán profundizó su política de represión interna desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, con al menos 21 ejecuciones y más de 4.000 personas detenidas por motivos políticos o de seguridad nacional, según denunció la Organización de las Naciones Unidas.
El alto comisionado de Derechos Humanos, Volker Türk, fue tajante:
“Las autoridades siguen violando los derechos del pueblo iraní de manera brutal y despiadada”.
Ejecuciones y persecución política
De acuerdo con el informe:
9 personas fueron ejecutadas por participar en protestas
10 por supuesta pertenencia a grupos opositores
2 por cargos de espionaje
Organizaciones como Amnistía Internacional advierten que Irán es uno de los países que más aplica la pena de muerte en el mundo.

Torturas, desapariciones y confesiones forzadas
La ONU alertó que muchos detenidos fueron sometidos a:
Desapariciones forzadas
Torturas sistemáticas
Tratos crueles e inhumanos
Confesiones obtenidas bajo coerción, incluso televisadas
También se reportaron simulacros de ejecución como método de intimidación.
Un sistema diseñado para infundir miedo
Según investigaciones citadas por The Guardian, las ejecuciones se han acelerado en las últimas semanas.









