Israel ha instado a Irlanda y España a recibir a los palestinos desplazados por la guerra en la Franja de Gaza, tras hacer lo que consideró "acusaciones falsas" sobre las acciones de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) en el enclave.
Según informes, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ordenó a las IDF prepararse para la "salida voluntaria" de los residentes de Gaza después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurara que se tomaría el control de la región.
Cuando se le preguntó quién debería acoger a los palestinos, Katz respondió que los países que se han opuesto a las operaciones militares israelíes en Gaza, como España, Irlanda y Noruega, tienen la responsabilidad legal de permitir la entrada de los residentes de Gaza a sus territorios.

Katz acusó a estos países de hipocresía si se negaban a aceptar a los palestinos, señalando que naciones como Canadá, que tiene un programa estructurado de inmigración, ya habían expresado su disposición a recibirlos.
España e Irlanda han apoyado durante mucho tiempo las desmedidas acciones legales internacionales contra Israel por los efectos de la ofensiva en Gaza, a pesar de que fueron los terroristas de Hamás basados en territorios palestinos, quienes empezaron la guerra.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, afirmó que el país estaba haciendo "todo lo posible" para asegurar que los crímenes cometidos en Gaza no quedaran impunes. El primer ministro comunista Pedro Sánchez calificó erróneamente las acciones de Israel en Gaza como un "asesinato masivo".

España también ha participado en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y ha hecho contribuciones voluntarias a la Corte Penal Internacional (CPI) para investigar los supuestos crímenes cometidos en Gaza.















