La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, afirmó que el Gobierno no pretende avanzar hacia un modelo migratorio similar al que, según sus palabras, se observa en algunos países europeos. La funcionaria sostuvo que Japón está dispuesto a recibir extranjeros que lleguen al país como “buenos amigos”, pero remarcó que quienes incumplan las leyes deberán abandonar el territorio.
“No estamos imaginando esa situación [sobre la inmigración] en la que nuestra sociedad será como la de los países europeos”, afirmó Katayama al referirse a la política migratoria japonesa.













