La Armada ucraniana afirmó que un dron naval Sargan 3000 destruyó una embarcación no tripulada rusa en el mar Negro. Kiev presentó el enfrentamiento como un nuevo hito en la evolución de la guerra moderna.
Ucrania afirmó haber obtenido una victoria en lo que su Armada describió como la primera batalla naval de la historia protagonizada exclusivamente por drones. El enfrentamiento ocurrió en el mar Negro y terminó con la destrucción de una embarcación no tripulada rusa por parte de un dron naval ucraniano.
Según la información difundida por la Armada de Ucrania, la operación fue realizada conjuntamente con la Dirección Principal de Inteligencia (GUR). Las unidades de inteligencia detectaron el objetivo y posteriormente un Sargan 3000, una embarcación de superficie no tripulada ucraniana, se enfrentó al dron ruso y logró destruirlo.
Un dron naval sargan 3000
El Sargan 3000 estaba equipado con una torreta automática RWS Protector de 12,7 milímetros, de fabricación sueca. De acuerdo con la versión ucraniana, el sistema permitió al vehículo no tripulado abrir fuego contra la embarcación rusa y destruirla durante el enfrentamiento.
El episodio representa una nueva etapa en el desarrollo de la guerra con sistemas no tripulados. Ucrania ha convertido los drones marítimos en una de sus principales herramientas para atacar objetivos rusos en el mar Negro y obligar a Moscú a modificar la protección de sus puertos, buques e infraestructura.
En las últimas semanas, Kiev amplió además el alcance de estas operaciones. El 3 de septiembre, un dron naval ucraniano atacó en el puerto ruso de Sochi al buque de apoyo Nefrit, utilizado para operaciones vinculadas con infraestructura energética.
La utilización de embarcaciones no tripuladas también se combina con otros sistemas. La inteligencia militar ucraniana mostró recientemente operaciones en las que drones marítimos fueron utilizados junto con F-16 y drones interceptores para reforzar la defensa aérea frente a ataques rusos. Algunas variantes de estos vehículos tienen un alcance operativo superior a los 1.500 kilómetros.
El desarrollo de estas tecnologías tiene una importancia estratégica para Ucrania, que busca compensar su inferioridad convencional frente a Rusia mediante sistemas relativamente pequeños, más económicos y capaces de operar sin poner en riesgo directamente a sus tripulaciones.
Un dron militar ucraniano junto a un sistema antiaéreo
El episodio del mar Negro muestra así cómo el conflicto está transformando la naturaleza de la guerra naval. Los buques tripulados siguen siendo fundamentales, pero cada vez adquieren mayor protagonismo los sistemas autónomos y controlados a distancia, capaces de realizar reconocimiento, transportar armamento y atacar objetivos.
El enfrentamiento constituye otro ejemplo de la creciente importancia de la tecnología no tripulada en la guerra entre Rusia y Ucrania.