En una ceremonia realizada en el Parlamento británico, el primer ministro Keir Starmer aseguró que los musulmanes son "el rostro del Reino Unido moderno” y prometió avanzar con medidas para “erradicar la islamofobia”, declaraciones que generaron polémica y debate por la identidad cultural del país.
El acto tuvo lugar en Westminster Hall, donde se celebró la ruptura diaria del ayuno del Ramadán. Ante representantes de la comunidad islámica, Starmer elogió su supuesto "aporte" a la vida social y política británica y afirmó que su gobierno tomará acciones concretas contra cualquier manifestación de "odio antimusulmán".
Keir Starmer.
Las declaraciones del izquierdista generaron cuestionamientos en distintos sectores de la sociedad, especialmente por la histórica tradición cristiana en el Reino Unido, que está siendo destruida por el "multiculturalismo" de los recientes gobiernos británicos.
El líder laborista defendió su postura y recordó que su Ejecutivo destinó 40 millones de libras para reforzar la seguridad en mezquitas y centros islámicos, como parte de la estrategia contra delitos de odio, a pesar de que la mayoría de atentados son realizados contra sinagogas e iglesias, y llevados a cabo por terroristas islámicos.
En el plano internacional, Starmer aprovechó el evento para aclarar que el Reino Unido no participa en la reciente ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra el régimen de Irán. Señaló que Londres solo autorizó el uso de instalaciones militares con fines defensivos y describió la situación en Medio Oriente como “extremadamente grave”.
Keir Starmer.
El primer ministro también reiteró su llamado a una salida diplomática al conflicto en Gaza y defendió la decisión adoptada por su gobierno en septiembre de 2025 de reconocer al Estado palestino, y por ende a Hamás, una medida que provocó una fuerte controversia interna.
La polémica se intensificó tras la difusión de imágenes del evento en las que se lo observa abrazando al representante palestino en el país, Husam Zomlot, mientras se escuchaban consignas religiosas en árabe dentro del Parlamento, como "Allahu akbar".
En el pasado, Zomlot criticó duramente la ofensiva de Israel en Gaza tras el ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023, en el que fueron asesinados más de 1.200 israelíes y cerca de 250 personas fueron secuestradas.