Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron que las operaciones militares en el sur de Líbano continuarán sin restricciones frente a las amenazas del grupo terrorista Hezbollah.
El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, fue contundente: “No hay alto el fuego”.
“No toleraremos ataques”
Zamir aseguró que la prioridad absoluta es proteger a las comunidades del norte de Israel.
“No toleraremos ataques ni disparos sobre nuestras comunidades, y no nos retiraremos hasta garantizar una seguridad duradera”, afirmó.
El mensaje refleja una postura firme: la ofensiva seguirá hasta eliminar cualquier riesgo.
Operaciones sin restricciones contra Hezbollah
El comando israelí confirmó que las tropas operan con libertad total en el terreno.
Esto incluye:
Destrucción de infraestructura terrorista
Eliminación de combatientes de Hezbollah
Neutralización de amenazas en zonas activas
Incluso en áreas más allá del río Litani.
La “línea de seguridad” como eje estratégico
Israel consolidó una franja de seguridad en el sur libanés.
Desde allí busca impedir ataques directos contra su territorio.
Zamir explicó que las fuerzas podrían permanecer en esa zona “el tiempo que sea necesario”.
Hezbollah insiste con ataques
El grupo terrorista Hezbollah continúa reivindicando acciones armadas.
Justifica sus ataques como respuesta a supuestas violaciones de tregua.
Sin embargo, Israel sostiene que la organización, financiada por Irán, sigue siendo el principal foco de inestabilidad.
Líbano exige el fin de la ofensiva
El presidente libanés, Joseph Aoun, pidió implementar completamente el alto el fuego.
“Israel debe cumplir la tregua antes de negociar”, sostuvo.
También solicitó el retiro de tropas israelíes.
Un escenario sin tregua real
Pese a los intentos diplomáticos, la situación sigue escalando.
Los enfrentamientos continúan en la frontera.
Y las condiciones para una paz duradera todavía parecen lejanas.
Seguridad vs. presión internacional
Israel mantiene su estrategia centrada en la defensa.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación.
Pero sobre el terreno, la realidad es clara: la guerra contra Hezbollah sigue activa.