En medio de la peor crisis económica y energética que enfrenta Cuba en décadas, el régimen de Miguel Díaz-Canel anunció un ambicioso paquete de 176 reformas económicas orientadas a introducir mecanismos de mercado dentro del sistema socialista.
La iniciativa fue presentada por el primer ministro Manuel Marrero ante la Asamblea Nacional y representa el cambio económico más profundo impulsado por La Habana desde el triunfo de la Revolución en 1959.
“La realidad nos impone cambios urgentes y necesarios”, afirmó Díaz-Canel al defender el programa de reformas.
El mandatario sostuvo que cuando las condiciones de vida de la población se deterioran gravemente, el deber del gobierno no es explicar la crisis sino modificar aquello que no funciona.
Empresas privadas más grandes y apertura al capital extranjero
Entre las medidas más relevantes figura la autorización para que las empresas privadas superen el límite actual de 100 empleados, una restricción que durante años limitó el crecimiento del sector emprendedor.
Además, el régimen permitirá por primera vez que capitales extranjeros inviertan directamente en empresas privadas cubanas, una posibilidad que hasta ahora estaba reservada exclusivamente a sociedades mixtas controladas por el Estado.
También se habilitará la posibilidad de que una misma persona posea más de una empresa privada y se flexibilizarán las condiciones para la negociación salarial dentro de las compañías.

Transformación de las empresas estatales
Otro de los cambios más significativos será la reconversión de numerosas empresas estatales en sociedades por acciones, una estructura más cercana a los modelos utilizados por China y Vietnam durante sus procesos de apertura económica.
La medida busca dotar a estas compañías de mayor autonomía de gestión y mejorar su eficiencia operativa en un contexto donde gran parte del aparato productivo estatal acumula pérdidas crónicas.
Agricultura, turismo y banca entre los sectores beneficiados
Las reformas alcanzarán algunos de los sectores más golpeados por la crisis.
Entre las áreas que recibirán mayores niveles de apertura se encuentran:
Agricultura








