El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, denunció que las investigaciones preliminares de distintos ministerios apuntan a un daño económico superior a los USD 15.000 millones durante los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS). Afirmó que se trata de un posible robo “que hay que certificar”, pero insistió en que su gestión no dejará pasar las irregularidades detectadas.
Paz aclaró que no habrá “persecuciones”, aunque aseguró que las acusaciones se respaldarán con documentación. Sin embargo, en la conferencia de prensa no se presentaron por el momento pruebas ni explicaciones técnicas sobre el cálculo de la cifra. También reveló que el presupuesto estatal “se agotó antes del cambio de Gobierno”, y sostuvo que la administración anterior “gastó toda la platita”.
Una economía en su peor momento en décadas
Bolivia atraviesa su mayor crisis económica desde los años ochenta. El PBI cayó 2,4% en el primer semestre de 2025, y los organismos internacionales prevén recesión hasta 2027. El declive del sector gasífero —durante años la principal fuente de ingresos— redujo exportaciones, debilitó reservas y aumentó la dependencia del financiamiento externo.









