El pedófilo magnate mantuvo una conversación con el estratega político, en la cual criticaba a varios países de Latinoamérica.
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Una serie de mensajes privados intercambiados entre Steve Bannon y el financista Jeffrey Epsteinofrecen una mirada cruda y provocadora sobre su visión del orden geopolítico global, el rol de China y la situación de América Latina.
En el intercambio, de tono informal y sin filtros, el financista expresó percepciones profundamente críticas sobre la estabilidad política y económica de Occidente y, en particular, sobre países como Argentina, Brasil y Venezuela.
En la conversación, Epstein sostiene que China se encuentra en una posición de fortaleza creciente frente a Estados Unidos. Según relata, contactos suyos en ese país afirman que el liderazgo de Xi Jinping está plenamente consolidado y que Beijing ha avanzado de manera sostenida en África, Corea del Norte y a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, con especial énfasis en la adquisición de puertos, infraestructura logística y minerales estratégicos.
El pedófilo financista elogió el liderazgo del chino Xi Jinping
En contraste, describe a Estados Unidos como un país sin una ''contraparte'' clara, debilitado por divisiones internas, rotación constante de funcionarios y falta de continuidad estratégica.
Este diagnóstico de debilitamiento occidental sirve de marco para una evaluación severa de América Latina, presentada como una región en crisis estructural. Epstein mencionó a Brasil, Venezuela y Argentina como países ''al borde del colapso'' o atrapados en ciclos repetitivos de fracaso.
Venezuela es citada como un caso paradigmático de contradicción: poseer las mayores reservas de petróleo del mundo y, al mismo tiempo, atravesar un colapso económico profundo. Brasil, en cambio, es descrito como una futura ''oportunidad de inversión histórica'', una vez superada su crisis política.
Epstein también se refirió a Venezuela, país al cual se refirió como contradictorio debido a las riquezas naturales que poseía y la mala gestión de los mismos
Argentina, en este intercambio, recibió algunas de las críticas más duras. Epstein afirmó que el país está ''a punto de colapsar'' y que ''no tiene salida, otra vez'', enfatizando la recurrencia histórica de sus crisis económicas.
Según su visión, la dirigencia argentina se encontraba caracterizada por la confrontación retórica y la improvisación, pero carece de capacidad de trabajo sostenido y de implementación de reformas estructurales. El uso reiterado de la palabra ''otra vez'' apunta a una lectura cíclica del fracaso argentino, visto no como un accidente sino como una constante.
En un comentario que mezclaba ironía y desprecio, Epstein sugiere que Argentina debería convertirse en un gran productor de marihuana, a la que define como ''el bitcoin de América Latina''. La frase, lejos de plantear una política concreta, refleja una mirada utilitaria y especulativa sobre el país, reducido a la posibilidad de explotar un nicho económico alternativo ante la falta de un proyecto de desarrollo tradicional.
El financista lanzó duros comentarios para con Argentina e incluso sugirió convertirla en un ''plantío de Marihuana''
El intercambio también planteó que la región estaría ''madura'' para la emergencia de nuevos liderazgos populistas y para la entrada de capitales dispuestos a asumir riesgos elevados en contextos de colapso institucional.
En este esquema, Argentina aparece no como un socio estratégico, sino como un territorio recurrentemente fallido, vulnerable a crisis y atractivo solo desde una lógica oportunista.