Un informe publicado por el think tank estadounidense Middle East Forum ha puesto al descubierto que la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) aprobó millones de dólares en fondos destinados a grupos extremistas vinculados a organizaciones terroristas y sus aliados.
Según el informe, USAID aprobó subvenciones por un total de USD 164 millones a organizaciones radicales, de las cuales al menos USD 122 millones fueron dirigidos a grupos aliados con organizaciones terroristas designadas.
Esta situación ha generado preocupación, ya que, según el informe, numerosas organizaciones benéficas estadounidenses han fallado en verificar adecuadamente a sus socios locales vinculados al terrorismo, sin mostrar interés en mejorar sus prácticas.

El informe destaca varios casos específicos en los que los fondos de USAID fueron a parar a grupos vinculados con el terrorismo. Uno de los ejemplos más significativos es el caso de la Bayader Association for Environment and Development, una "caritativa terrorista" con sede en Gaza que recibió más de USD 900.000 en fondos de USAID desde 2016.
Esta organización, que se presenta como una ONG que busca construir una sociedad civil en Gaza, mantiene estrechas relaciones con el régimen de Hamás. El informe señala que Bayader ha trabajado en coordinación con varios ministerios del gobierno de Hamás, incluidos el Ministerio del Interior, el Ministerio de Obras Públicas, el Ministerio de Asuntos Sociales y el Ministerio de Agricultura.
A pesar de los vínculos con Hamás, USAID continuó financiando a Bayader. De hecho, los funcionarios de USAID han elogiado públicamente el trabajo de Bayader en las redes sociales y algunos, como el oficial Jonathan Kamin, incluso recibieron premios de la organización vinculada al terrorismo.














