El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó este lunes una demanda por 10.000 millones de dólares contra la British Broadcasting Corporation (BBC), a la que acusa de difamación y de interferencia electoral por la emisión de un documental de Panorama en 2024 que manipuló de forma deliberada sus declaraciones previas a los incidentes del 6 de enero de 2021 en el Capitolio.
La demanda fue presentada en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Florida y nombra como demandados tanto a la BBC como a BBC Studios Productions. Trump reclama 5.000 millones de dólares por difamación y otros 5.000 millones por violaciones a la Ley de Prácticas Comerciales Engañosas y Desleales de Florida, y solicitó un juicio con jurado. El presidente actúa a título personal y está representado por los abogados Alejandro Brito, Edward Paltzik y Daniel Epstein.
Según el texto de la querella, la BBC editó de manera ''intencional, maliciosa y engañosa'' un discurso pronunciado por Trump el 6 de enero de 2021, omitiendo su llamado explícito a manifestarse de forma pacífica y uniendo declaraciones realizadas con casi una hora de diferencia. El resultado fue presentar falsamente al entonces presidente como alguien que incitaba a la violencia.
El presidente estadounidense acusa a la BBC de difamación e interferencia electoral
El documental mostró a Trump diciendo: ''Vamos a caminar hasta el Capitolio… y luchamos como demonios', sin aclarar que el llamado a ''luchar'' se produjo 54 minutos después ni que previamente había instado a sus seguidores a protestar ''pacífica y patrióticamente''. Para el equipo legal del presidente, esta edición alteró de manera sustancial el sentido original de sus palabras.
Un portavoz de los abogados de Trump afirmó que la BBC actuó con el objetivo de dañar su reputación y de influir en el proceso electoral de 2024. ''La BBC, que alguna vez fue respetada, utilizó métodos engañosos para promover una agenda política y desacreditar al presidente'', señaló en declaraciones.
La controversia se agravó tras la publicación de un informe en The Telegraph, basado en un dossier elaborado por un denunciante interno contratado por la propia BBC para evaluar sus estándares editoriales.
El informe concluyó que el documental incurrió en una grave violación de la ética periodística. Ante la presión, la BBC retiró el programa de sus plataformas y emitió una disculpa pública, aunque negó que existan fundamentos legales para una demanda por difamación.
Daniel Epstein, uno de los abogados que representará a Trump.
El episodio desencadenó una crisis institucional en la cadena pública británica. The New York Times calificó el caso como ''una de las peores crisis en los 103 años de historia'' de la BBC. Tras el escándalo, renunciaron la directora general de BBC News, Deborah Turness, y el director general de la corporación, Tim Davie.
En la demanda, Trump sostiene que el documental tuvo amplia difusión internacional y causó un daño significativo a su reputación y a sus negocios. El escrito afirma que su marca personal está valorada en decenas de miles de millones de dólares y que la representación ''falsa y maliciosa'' como un ''insurreccionista violento'' sigue afectando sus perspectivas económicas y su imagen pública.
La acción legal contra la BBC se suma a una serie de litigios y acuerdos recientes entre Trump y grandes medios de comunicación. En los últimos meses, ABC News y Paramount alcanzaron acuerdos millonarios con el presidente, y varias plataformas tecnológicas también resolvieron disputas legales.
Dos ejecutivos de la BBC renunciaron tras comprobarse si participación en la campaña contra Trump