En un giro significativo respecto del discurso tradicional estadounidense, Donald Trump alertó que buena parte de Europa atraviesa un proceso de decadencia institucional, económica y cultural. Desde políticas migratorias fallidas hasta la falta de resultados concretos en la defensa del continente, el mandatario señaló que varios gobiernos europeos “hablan demasiado y producen poco”.
Trump mencionó cambios profundos en ciudades como París y Londres, a las que atribuyó transformaciones negativas derivados de modelos migratorios que —según indicó— deterioraron la cohesión y la seguridad. En ese escenario, remarcó que muchas urbes europeas dejarán de ser “viables” si persisten en las mismas estrategias.
Una OTAN que necesita orden y compromiso
El Presidente dedicó un tramo central de la entrevista al funcionamiento de la OTAN. Con su habitual estilo directo, afirmó que “la OTAN me llama papi”, para subrayar que fue su administración la que obligó a numerosos países a elevar significativamente su inversión en defensa, del 2 al 5% del PBI.













