Tras haber resultado herido un agente del servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) en Nueva York el sábado pasado, el gobierno de Trump llamó a terminar con las ciudades santuario en el país.
Durante una conferencia de prensa este lunes, la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, y el encargado de Seguridad Fronteriza, Tom Homan, condenaron las políticas de ciudad santuario del gobierno demócrata de Nueva York, afirmando que permiten que criminales permanezcan en el país y hacen posible este tipo de crímenes.
“Estoy haciendo un llamado a todos los alcaldes y gobernadores de ciudades santuario para que cambien sus políticas y estrategias de inmediato”, declaró Noem.

Los detalles del ataque
El agente, de 42 años, fue baleado junto a su amigo por dos hombres que se manejaban en moto cuando ambos se encontraban sentados en el Fort Washington Park del barrio de Manhattan. El miembro de las fuerzas de seguridad fue disparado varias veces en el rostro y el brazo, mientras que su amigo resultó ileso de milagro.
El sospechoso del tiroteo fue identificado como Miguel Francisco Mora Núñez, un inmigrante ilegal proveniente de la República Dominicana que fue detenido tras presentarse a un hospital de la ciudad demandando asistencia médica. Su cómplice, Christhian Aybar-Berroa, también ciudadano dominicano, fue detenido el lunes por la mañana.
La detención de los dos delincuentes indocumentados es debido a que el agente fue capaz de defenderse del ataque con su arma de servicio, hiriendo así al asaltante en la pierna y en la ingle, lo que provocó que este y su cómplice huyeran.
Noem y Homan visitaron hoy al agente herido, quien se encuentra en condición estable.

Inundar a la ciudad de agentes migratorios
Ante esta agresión, altos funcionarios del gobierno declararon que Trump planea inundar las calles neoyorquinas de agentes de control migratorio.









