El presidente estadounidense Donald Trump recibió este lunes en la Casa Blanca al mandatario sirio Ahmad al-Sharaa, en una visita considerada impensable hasta hace pocos meses y que representa un giro histórico en las relaciones entre Washington y Damasco.
El encuentro simboliza el fin de más de una década de aislamiento diplomático y sella el retorno de Siria a la arena internacional tras la caída del régimen de Bashar al-Assad.
Coincidiendo con la visita, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció el levantamiento temporal de restricciones comerciales a Siria, permitiendo la entrada de inversiones estadounidenses y extranjeras en la reconstrucción del país.
La OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) precisó que las sanciones seguirán vigentes contra el expresidente Bashar al-Assad, sus allegados y los responsables de violaciones de derechos humanos o narcotráfico, pero se abrirán canales civiles y económicos para estimular la recuperación.

El encuentro, que se desarrolló a puertas cerradas en el Salón Oval, tuvo lugar tras la incorporación de Siria a la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra el Estado Islámico (EI). Fuentes diplomáticas aseguraron que la visita fue el resultado de semanas de contactos discretos y representa el primer viaje oficial de un jefe de Estado sirio a Washington desde 1946, cuando Siria obtuvo su independencia.
Al-Sharaa, quien en el pasado combatió junto a grupos islamistas y fue aliado de Abu Bakr al-Baghdadi, llegó a la Casa Blanca poco antes del mediodía y permaneció unas dos horas con el presidente estadounidense. Tras la reunión, saludó a simpatizantes en la entrada oeste del complejo presidencial antes de retirarse.
Trump calificó el encuentro como ''un paso hacia la paz y la estabilidad en Medio Oriente''. Aunque reconoció el pasado polémico del mandatario sirio, destacó su evolución: ''Siria merece una segunda oportunidad; se han hecho muchos progresos''. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, aseguró que la reunión forma parte de los esfuerzos del presidente para dialogar con todos los que busquen la paz y la reconstrucción.










