Kiev informó que la ofensiva fue ejecutada con drones marinos contra embarcaciones utilizadas para abastecer de combustible a Crimea. Moscú no confirmó los daños, mientras continúan las operaciones navales en el área.
Las Fuerzas Armadas de Ucrania informaron que llevaron a cabo un nuevo ataque contra 19 petroleros rusos en el mar de Azov, elevando a 136 el número de embarcaciones alcanzadas desde el inicio de la campaña destinada a afectar la logística marítima de Rusia en esa zona.
Según el Estado Mayor ucraniano, la operación fue ejecutada mediante drones marinos y tuvo como objetivo buques empleados para el transporte de combustible hacia la península de Crimea y otras instalaciones bajo control ruso.
Un petrolero ruso siendo atacado por un dron militar ucraniano
De acuerdo con las autoridades ucranianas, los ataques se concentraron sobre la denominada "flota fantasma", un conjunto de petroleros que, según Kiev y varios gobiernos occidentales, es utilizado por Rusia para transportar hidrocarburos y sostener el abastecimiento energético de los territorios ocupados, además de contribuir a eludir algunas de las sanciones internacionales impuestas desde el inicio de la invasión.
El Estado Mayor señaló que la ofensiva forma parte de una estrategia destinada a dificultar el suministro de combustible hacia Crimea, península anexada por Rusia en 2014, y a reducir la capacidad logística de las fuerzas rusas desplegadas en el sur de Ucrania. Según el comunicado oficial, las operaciones continuarán mientras esas embarcaciones sigan siendo utilizadas para apoyar el esfuerzo militar ruso.
Hasta el momento, el Ministerio de Defensa de Rusia no confirmó los daños reportados por Ucrania ni ofreció un balance sobre el estado de los buques alcanzados. Moscú ha sostenido en ocasiones anteriores que sus sistemas de defensa aérea y naval interceptan gran parte de los drones ucranianos dirigidos contra instalaciones y embarcaciones en el mar de Azov y el mar Negro.
Soldados ucranianos con un dron militar
Durante las últimas semanas, Ucrania incrementó la frecuencia de sus ataques contra objetivos navales y energéticos rusos. En días previos, Kiev había informado sobre operaciones similares contra decenas de petroleros y ferris empleados para el transporte de combustible y suministros, en una campaña que busca afectar las líneas de abastecimiento de las fuerzas rusas.
El mar de Azov se ha convertido en uno de los principales escenarios de la guerra debido a su importancia estratégica para ambos países. Sus puertos y rutas marítimas son utilizados para el traslado de combustible, equipos militares y mercancías, además de constituir un enlace clave entre el territorio continental ruso y la península de Crimea.
La continuidad de estas operaciones refleja la creciente importancia que ambos bandos otorgan al control de las rutas marítimas en el conflicto.