La Unión Europea elevó este miércoles la presión sobre China y advirtió que está dispuesta a utilizar todas las herramientas disponibles para reducir un desequilibrio comercial que Bruselas considera insostenible. La presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que el déficit de bienes con Beijing alcanzó los 1.000 millones de euros diarios y reclamó resultados concretos en las negociaciones que ambas partes mantienen de cara a octubre.
Durante su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, von der Leyen aseguró que la relación comercial con China llegó a un ''punto de inflexión'' y alertó sobre una nueva ola de presión para las industrias europeas. Según la presidente de la Comisión, el incremento de las importaciones chinas ya está afectando a comunidades y fábricas del bloque y contribuyendo a la des-industrialización de regiones con una fuerte tradición manufacturera.
''Usaremos todas las herramientas a nuestra disposición para reequilibrar nuestra relación'', afirmó la funcionaria, quien insistió en que el diálogo con Beijing debe traducirse en medidas concretas. Las negociaciones están encabezadas por el comisario europeo de Comercio y Seguridad Económica, Maros Sefcovic, quien fijó octubre como plazo para conseguir resultados tangibles.














