Se confirmó que el jerarca nazi Josef Mengele entró a la Argentina con el permiso de Perón
Imágenes tentativas del nazi Josef Mengele
porRedacción
Antisemitismo
La información se supo gracias a la desclasificación de documentos de los nazis en Argentina impulsada por Javier Milei
El gobierno de Javier Milei dio un paso histórico en la búsqueda de transparencia y memoria al ordenar la desclasificación de 1.850 documentos sobre la presencia de nazis en Argentina, incluyendo un extenso dossier de casi 400 páginas sobre el criminal de guerra Josef Mengele.
La iniciativa, impulsada directamente por el presidente, expone con detalle cómo uno de los asesinos más notorios del Holocausto vivió durante años con comodidad y relativa protección en Buenos Aires.
Milei, quien ha reiterado en numerosas ocasiones la necesidad de romper con décadas de opacidad estatal, autorizó la publicación de documentos secretos y reservados que abarcan desde 1957 hasta 2005.
Gracias a la decisión de Milei se desclasificaron los documentos de los nazis en Argentina
Entre ellos se encuentran informes de inteligencia, decretos presidenciales y documentación migratoria que muestran hasta qué punto las autoridades argentinas conocían la verdadera identidad de Mengele.
Según el análisis publicado por Fox News en español, los archivos revelan que Argentina sabía que Mengele estaba en el país y que incluso recopiló un expediente de inteligencia sobre él.
El médico nazi, conocido como el “Ángel de la Muerte” por sus experimentos atroces en Auschwitz, ingresó a Buenos Aires el 22 de junio de 1949 con pasaporte italiano bajo el nombre de Helmut Gregor.
Tras obtener documentos de inmigración con esa identidad, en 1955 solicitó recuperar su nombre real. Pese a este cambio, vivió sin mayores obstáculos en el acomodado barrio de Vicente López, en Buenos Aires, donde administró un laboratorio médico llamado Fadro Farm en Carapachay.
Los archivos incluyen copias de pasaportes falsos, fotos, notas operativas y correspondencia entre funcionarios argentinos e investigadores internacionales.
Entre los testimonios recopilados aparece el de José Furmanski, un sobreviviente polaco radicado en Argentina, quien aseguró haber visto a Mengele repetidas veces en Auschwitz.
“Reunía gemelos de todas las edades y los sometía a experimentos que siempre terminaban en muerte”, recuerda en uno de los documentos.
La documentación también detalla la red de protección que permitió a Mengele evadir la justicia durante décadas.
En 1959, tras una solicitud alemana de extradición, el criminal ya había escapado a Paraguay, donde obtuvo ciudadanía con apoyo del régimen de Alfredo Stroessner, cuyo vínculo con la familia Mengele se remonta a sus orígenes en Baviera.
Tras el secuestro de Adolf Eichmann por el Mossad en 1960, Mengele huyó nuevamente, esta vez a Brasil. Allí vivió bajo otro alias, apoyado por colonos alemanes simpatizantes del nazismo, hasta su muerte en 1979. Su identidad solo fue confirmada oficialmente en 1985, cuando las autoridades brasileñas exhumaron su cuerpo.
Con la decisión de abrir estos archivos, Milei no solo expone un capítulo oscuro de la historia argentina, sino que pretende marcar un compromiso institucional con la transparencia y la memoria histórica.
La medida desmonta décadas de silencios y contribuye a esclarecer el rol que distintos gobiernos jugaron en el encubrimiento de criminales nazis.
Para el presidente, que ha hecho de la reivindicación de los valores democráticos y del apoyo explícito a Israel una parte central de su política exterior, la iniciativa también reafirma una posición clara: Argentina ya no será cómplice ni guardiana involuntaria de quienes perpetraron algunos de los peores crímenes contra la humanidad.