En una nueva operación destinada a neutralizar amenazas contra el norte de Israel, las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron una extensa ola de ataques aéreos contra infraestructura de Hezbollah en el Valle de la Bekaa y el sur del Líbano.
Más de cien objetivos vinculados al grupo terrorista fueron alcanzados durante la noche, incluyendo depósitos de armas, centros de mando y posiciones de observación utilizadas para planificar ataques contra soldados israelíes y civiles.
La ofensiva se concentró especialmente en el Valle de la Bekaa, una región que durante años ha funcionado como uno de los principales corredores logísticos de Hezbollah, respaldado por Irán. Allí, la aviación israelí destruyó instalaciones utilizadas para almacenar armamento avanzado, en una operación que las autoridades de seguridad describieron como “preventiva y precisa”.

En el sur del Líbano, las FDI indicaron que fueron atacados más de noventa sitios empleados por Hezbollah para coordinar operaciones militares cerca de la frontera israelí. Entre los blancos había puestos de vigilancia, centros operativos y depósitos de misiles destinados a futuras agresiones contra comunidades del norte de Israel.








