El Ministerio de la Diáspora publicó un extenso documento que demuestra que la organización internacional sucumbió a las mentiras de los terroristas palestinos
El Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo de Israel lanzó un nuevo sitio web que reúne un extenso informe analítico sobre el accionar de distintas agencias de las Naciones Unidas durante la guerra en Gaza. El documento, elaborado a partir de miles de informes, boletines y publicaciones oficiales de organismos de la ONU, acusa a varias entidades internacionales de haber mantenido una narrativa sistemáticamente sesgada contra Israel.
Según el ministerio israelí, agencias como OCHA, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ONU Mujeres incurrieron en una “falla institucional, sistemática y deliberada” al presentar información parcial o directamente basada en datos provenientes de entidades controladas por Hamas.
Uno de los puntos centrales del informe es la acusación de “lavado de datos”. De acuerdo con las autoridades israelíes, cifras y afirmaciones difundidas inicialmente por Hamas fueron adoptadas por organismos de la ONU sin una verificación independiente adecuada y luego reproducidas como hechos confirmados en reportes internacionales y medios globales.
Uno de los centros de la UNRWA en Gaza
El informe también sostiene que, durante meses, varias agencias publicaron cifras incompletas sobre el ingreso de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. Según el ministerio, aunque los números reales eran corregidos posteriormente dentro de los sistemas internos de la ONU, los datos más bajos y alarmantes continuaban visibles para el público y la prensa internacional.
Otra crítica importante apunta al silencio de distintos organismos frente al uso de infraestructura civil por parte de Hamas, el secuestro de ayuda humanitaria y la situación de los rehenes israelíes retenidos en Gaza.
El documento dedica además un apartado a declaraciones de altos funcionarios de Naciones Unidas. Entre ellas, menciona al jefe humanitario de la ONU, Tom Fletcher, quien habría advertido que “14.000 bebés morirán en 48 horas”. El ministerio israelí afirma que esa declaración tergiversó datos con el objetivo de construir una narrativa engañosa y emocionalmente manipuladora.
El ministro israelí Amichai Chikli fue especialmente duro en sus conclusiones. “La ONU ha traicionado su mandato y se ha vuelto cómplice”, afirmó. Según Chikli, la difusión de información falsa no sólo fortalece la propaganda de Hamas, sino que además alimenta el crecimiento del antisemitismo extremo y los ataques contra comunidades judías alrededor del mundo.