El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que Irán posee armas químicas y advirtió que el régimen de los ayatolás continúa representando una grave amenaza para Israel, Estados Unidos y la estabilidad internacional, a pesar del duro golpe que recibió durante la reciente ofensiva militar israelí.
En una entrevista concedida al canal estadounidense Newsmax, Netanyahu sostuvo que Teherán dispone de armamento químico, una capacidad que calificó como "otra amenaza" que emana de la República Islámica.
Aunque durante la reciente guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán no se reportó el uso de este tipo de armas, el mandatario israelí aseguró que su existencia constituye un motivo adicional de preocupación para la comunidad internacional.
El PM israelí, Benjamín Netanyahu, y el Presidente de EEUU, Donald Trump
Netanyahu también aseguró que la Operación León Rugiente logró retrasar de forma significativa el programa nuclear iraní. Según explicó, Israel destruyó una parte importante de la infraestructura destinada al desarrollo de armas nucleares, incluyendo centrifugadoras, fábricas e instalaciones vinculadas al enriquecimiento de uranio, además de eliminar a veinte de los principales científicos nucleares iraníes.
"Hemos retrasado considerablemente su capacidad", afirmó. Sin embargo, advirtió que no debe caerse en la complacencia. Comparó la amenaza iraní con un tumor cancerígeno: aunque haya sido extirpado en gran medida, podría volver a crecer si no se mantiene la presión sobre el régimen.
El primer ministro también defendió la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de participar en la campaña militar contra Irán. Según explicó, el régimen iraní no solo amenaza a Israel, sino también a Estados Unidos, debido a su desarrollo de misiles balísticos de largo alcance y sus ambiciones nucleares.
"Si un régimen que proclama 'Muerte a Estados Unidos' obtiene armas nucleares y misiles capaces de alcanzar territorio estadounidense, todos los estadounidenses estarían en peligro", sostuvo.
Netanyahu dedicó además parte de la entrevista a describir la situación interna de Irán. Aseguró que la inmensa mayoría de la población rechaza al régimen islámico y que millones de iraníes viven bajo una dictadura que gobierna mediante la represión. Según sus declaraciones, las autoridades han asesinado o herido a decenas de miles de personas que reclamaban libertad.
Finalmente, afirmó que los ataques israelíes y estadounidenses debilitaron seriamente a la Guardia Revolucionaria y dañaron importantes fuentes de financiamiento del régimen. En su opinión, la combinación de ese deterioro económico, el descontento popular y la pérdida de capacidades militares podría acelerar, con el tiempo, un cambio político en Irán.