La cuestión se ha convertido en uno de los puntos más sensibles de las conversaciones, junto con el papel de Israel en la guerra paralela que se desarrolla en el Líbano y los posibles incentivos económicos ofrecidos a Teherán.
Mientras tanto, comenzaron a registrarse avances concretos en la reapertura de la vía marítima. La Organización Marítima Internacional (OMI), organismo dependiente de las Naciones Unidas, confirmó que varios barcos ya han comenzado a atravesar el estrecho bajo un nuevo esquema coordinado para evacuar embarcaciones que habían quedado atrapadas durante el conflicto.
Según datos de seguimiento marítimo, al menos tres buques comerciales cruzaron la zona en las últimas horas, mientras decenas más esperan autorización para hacerlo. El plan contempla dos corredores de navegación: uno por aguas iraníes y otro por aguas coordinadas entre Omán y Estados Unidos.
La reapertura gradual de Ormuz constituye una prueba crucial para la viabilidad del acuerdo entre Washington y Teherán. Para Trump, que enfrenta críticas tanto de la oposición como de sectores más duros dentro de su propio partido, el éxito o fracaso de este entendimiento podría convertirse en uno de los principales temas de política exterior de los próximos meses.