Aunque Hamás declaró que aún no ha recibido la versión final del documento, señaló que está dispuesto a considerar cualquier propuesta transmitida por mediadores, siempre que “proteja los derechos nacionales de los palestinos”.
Sin embargo, funcionarios israelíes reconocen que resulta difícil imaginar a la organización aceptando la entrega de todos los rehenes en el corto plazo o una desmilitarización completa.
Mientras tanto, líderes regionales muestran un cauto optimismo. El rey Abdalá II de Jordania afirmó que “muchos de los detalles del plan coinciden con lo ya discutido”, y Egipto enviará una delegación a Qatar para conversar con la cúpula de Hamás tras la reunión entre Netanyahu y Trump.
El primer ministro Netanyahu confirmó en una entrevista con Fox News que equipos de Israel y de la administración Trump trabajan intensamente para cerrar el documento.
“Esperamos avanzar en el acuerdo. Nada está cerrado aún”, señaló, al tiempo que reiteró que Israel permitiría la salida segura de los líderes de Hamás únicamente si liberan a los rehenes y ponen fin a la guerra.