El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, anunció que Washington espera una desescalada en el sur de Siria, tras una jornada de intensas tensiones entre fuerzas del régimen sirio y la comunidad drusa local. La declaración se dio mientras el presidente Donald Trump lo observaba en silencio, en una clara señal del respaldo estadounidense al manejo de la situación.
Rubio explicó que la violencia en la ciudad de Sweida, habitada mayoritariamente por drusos, surgió por “rivalidades históricas” y un “malentendido” entre las fuerzas sirias y las israelíes, luego de que el ejército israelí respondiera con ataques selectivos contra instalaciones del régimen.










