Eitan Levi, de 53 años, fue secuestrado el mismo 7 de octubre en el cruce de Mefalsim. Su muerte fue confirmada en diciembre de 2023, pero sus restos permanecieron retenidos por Hamas hasta esta semana. Deja un hijo y una hermana.
“Con profundo dolor anunciamos el regreso de nuestro querido Eitan”, declaró la familia. “Rogamos respeto a nuestra privacidad en estos días de duelo.”
La devolución de los cuerpos fue gestionada por la Cruz Roja, que los trasladó a Israel bajo estricta coordinación con el ejército.
Israel espera recibir más cuerpos en las próximas horas, aunque el gobierno israelí ha dejado claro que la paciencia se agota.
Tras la negativa de Hamas a cumplir con los términos del alto el fuego y la demora en devolver los cuerpos de los asesinados, Israel redujo la entrega de ayuda humanitaria a Gaza y cerró el cruce de Rafah.
El Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos emitió un comunicado conjunto expresando condolencias a las familias Baruch, Nimrodi y Levi:
“Junto al dolor indescriptible y la certeza de que sus corazones jamás estarán completos, el regreso de Uriel, Tamir y Eitan ofrece un mínimo consuelo tras más de dos años de incertidumbre insoportable. No descansaremos hasta que los 20 rehenes restantes regresen a casa.”
Mientras Israel despide a tres de sus hijos con honores y lágrimas, la sociedad israelí reafirma su compromiso moral con los secuestrados y sus familias.
En medio del duelo, una convicción se repite en todas las voces, desde el gobierno hasta las calles de Tel Aviv: Israel no olvidará ni abandonará a ninguno de sus ciudadanos, vivos o muertos.