El primer ministro Benjamín Netanyahu anunció la implementación de nuevos protocolos de seguridad para los camiones de ayuda humanitaria que ingresan desde Jordania, luego del ataque terrorista ocurrido ayer en el cruce Allenby.
Durante una reunión del gabinete de seguridad, Netanyahu subrayó la necesidad de que los conductores pasen por detectores de metales y que los vehículos sean sometidos a inspecciones exhaustivas.
La decisión responde al brutal asesinato de dos soldados israelíes en el mismo paso fronterizo, perpetrado por un camionero jordano encargado de trasladar suministros hacia la Franja de Gaza.
Las víctimas fueron el suboficial de reserva Yitzhak Harosh, de 68 años, y el joven soldado Oren Hershko, de 20, quienes se encontraban coordinando el ingreso de asistencia humanitaria cuando fueron emboscados.
De acuerdo con los reportes, el atacante abrió fuego apenas ingresó al lado israelí del cruce, antes de llegar siquiera a la zona de inspección. Tras disparar contra los presentes, intentó apuñalar a los soldados con un cuchillo. La rápida reacción de un guardia de seguridad neutralizó al agresor en el acto, evitando un ataque aún más letal.
El Ejército israelí desplegó de inmediato amplios refuerzos en la zona, incluidas tropas de élite como la unidad Duvdevan, YATAM y el Batallón 47. Las operaciones de búsqueda continúan, ante la posibilidad de que existiera un cómplice.
Este ataque reaviva la preocupación por la infiltración de terroristas que se ocultan bajo la cobertura de misiones humanitarias. No es un caso aislado: en septiembre pasado, otro conductor jordano abrió fuego en el mismo cruce, asesinando a tres personas antes de ser abatido.
El Puente Allenby, también conocido como Puente Rey Hussein, es un paso estratégico para el comercio y tránsito entre Israel y Jordania, y constituye un corredor central para el envío de ayuda a la población civil en Gaza.
El hecho de que soldados israelíes perdieran la vida precisamente mientras protegían el flujo de suministros humanitarios expone la paradoja de este ataque: mientras Israel habilita corredores de asistencia, los terroristas buscan transformarlos en escenarios de muerte.
El gobierno israelí reiteró su compromiso de mantener abierto el cruce bajo estrictas medidas de seguridad, garantizando tanto la protección de sus ciudadanos como la llegada de ayuda genuina a quienes la necesitan, dejando claro que no permitirá que el terrorismo distorsione la cooperación humanitaria para convertirla en un arma contra Israel.