A pocos días del segundo aniversario de la masacre del 7 de octubre, comunidades judías de todo el mundo realizaron actos de memoria y solidaridad con Israel. Desde París hasta Sídney, pasando por Nueva York, Londres y Buenos Aires, el mensaje fue unánime: no olvidar, no rendirse, y mantener viva la identidad judía frente al odio.
Francia: “No queremos que el miedo gane”
En París, el Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia (CRIF) reunió a miles en una manifestación junto a las familias de los rehenes. Su presidente, Yonathan Arfi, destacó que los actos se realizaron bajo estricta seguridad tras el atentado en la sinagoga de Mánchester.
“Recordamos el 7 de octubre no solo como un ataque a Israel, sino como una herida para toda la diáspora”, dijo Arfi.
Australia: una comunidad bajo asedio pero más unida
El Ejecutivo Judío de Australia (ECAJ) denunció el aumento sin precedentes del antisemitismo y la falta de apoyo gubernamental.
Alex Ryvchin, su codirector, aseguró que la comunidad “ha sufrido el mayor deterioro en seguridad física del mundo judío” y que reconocer a Palestina sin exigir la rendición de Hamás fue “una traición monumental”.
Aun así, los judíos australianos respondieron con más orgullo y cohesión: “La existencia de Israel nos da fuerza para quedarnos y luchar”.

Reino Unido: resiliencia tras el dolor
En Londres, miles se congregaron en Trafalgar Square para rendir tributo a las víctimas, mientras que en Mánchester, aún conmocionada por el ataque terrorista reciente, la comunidad insistió en continuar con su vida judía.








