El gobierno israelí desmintió las denuncias de “hambruna” en la Franja de Gaza al asegurar permitió el ingreso de alimento, pero la ONU entorpece la distribución.
“Hoy por hoy, no hemos identificado signos de hambruna”, señaló el funcionario en una sesión informativa con periodistas bajo condición de anonimato. “Se deben tomar medidas para estabilizar la situación humanitaria, pero la responsabilidad principal por el cuello de botella en la entrega de la ayuda no recae sobre Israel”.
El funcionario apuntó directamente a las agencias de las Naciones Unidas, a las que acusó de no retirar ni distribuir la ayuda que ya se encuentra acumulada en el lado palestino de los cruces de Kerem Shalom y Zikim.
Según datos del Coordinador de Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT), unos 950 camiones cargados con alimentos y suministros esperan ser recogidos por la ONU. “Esa cantidad sería suficiente para abastecer a Gaza durante al menos dos semanas y media”, subrayó el funcionario.









