Sigue la búsqueda por el cuerpo del último secuestrado en manos de Hamas
Rab Gvili
porRedacción
Política
El grupo terrorista, junto con la Cruz Roja, intensificaron las excavaciones en el barrio gazatí de Zeitoun
En una escena que subraya la profundidad humana del conflicto y la responsabilidad que Israel mantiene hacia cada uno de sus ciudadanos, medios árabes informaron que Hamas y el Comité Internacional de la Cruz Roja están realizando búsquedas en el barrio gazatí de Zeitoun para localizar los restos de Ran Gvili, el último rehén israelí que aún permanece en poder del terrorismo palestino.
El grupo terrorista ya había iniciado registros en Gaza City el domingo, como parte de un acuerdo más amplio que permitió la devolución de rehenes vivos y fallecidos y que allanó el camino hacia el final de dos años de guerra en la Franja.
La historia de Ran Gvili —y el motivo por el cual su nombre se convirtió en símbolo de coraje en Israel— se remonta a la mañana del 7 de octubre.
Posters demanding the return of Ran Gvili's body
Aquel día, cuando cientos de jóvenes huían del ataque terrorista en el festival Nova en Re’im, Gvili se movilizó para rescatar a decenas de supervivientes, escoltándolos personalmente hacia zonas seguras mientras los terroristas de Hamas seguían atacando.
Lejos de retirarse una vez garantizada la evacuación, Gvili y sus compañeros tomaron una decisión que marcó la diferencia: regresar a defender el Kibutz Alumim, uno de los principales blancos del asalto. Allí se enfrentaron a decenas de terroristas que intentaban tomar control del kibutz.
Herido, rodeado y superado en número, Gvili continuó luchando hasta ser finalmente capturado y asesinado.
La búsqueda de sus restos no es un gesto simbólico: refleja una de las piedras angulares del ethos israelí, según el cual ningún soldado es abandonado, ni vivo ni muerto.
Mientras continúan las excavaciones en Zeitoun, la historia de Ran Gvili resuena más que nunca. Su entrega —salvar vidas primero y volver al combate después— es un recordatorio del precio humano que Israel y sus ciudadanos pagan frente al terrorismo, así como de la determinación del Estado por traer a todos de vuelta a casa.
El país espera ahora que esta última etapa cierre un capítulo doloroso, con la esperanza de que los restos de Gvili puedan finalmente recibir sepultura en Israel, entre su pueblo, y con el honor que su sacrificio merece.