En una semana cargada de declaraciones diplomáticas y sensibilidad creciente hacia la situación humanitaria en Gaza, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió un mensaje contundente: la raíz del sufrimiento palestino no es Israel, sino Hamas.
Hace días, en Escocia, Trump respondió preguntas sobre la crítica situación en la Franja. "Hay personas que tienen hambre en Gaza —los estamos ayudando, pero otros países también deben ayudar", declaró.
Sin embargo, su mensaje más firme llegó poco después, a través de una publicación en su red Truth Social:
"¡La forma más rápida de terminar con la crisis humanitaria en Gaza es que Hamas SE RINDA Y LIBERE A LOS REHENES!"
La declaración de Trump marca un punto de inflexión.
Tras ver imágenes de niños visiblemente afectados por la escasez, el exmandatario expresó su conmoción a sus asesores y manifestó su intención de hablar del tema directamente con el primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu.








