Las tensiones entre Israel e Irán volvieron a escalar luego de que Israel incrementara de manera significativa su nivel de preparación militar ante la posibilidad de una reanudación de los enfrentamientos directos con la República Islámica.
El sistema de defensa elevó su estado de alerta al máximo nivel operativo, en medio de nuevas evaluaciones de inteligencia que advierten que un ataque contra objetivos iraníes podría producirse en cualquier momento.
La medida refleja la creciente coordinación estratégica entre Jerusalén y Washington, mientras la administración del presidente estadounidense Donald Trump mantiene una fuerte presión sobre Teherán para frenar sus actividades militares y nucleares.










