Los criminales islámicos reconocieron finalmente que su jefe murió en un operativo que habría sido realiazdo por Israel
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El movimiento terrorista hutí de Yemen confirmó la muerte de su jefe de Estado Mayor, Muhammad Abd al-Karim al-Ghamari, uno de los máximos líderes militares del grupo criminal respaldado por Irán.
Según el comunicado oficial de los hutíes, al-Ghamari murió “mientras cumplía con sus funciones”, sin mencionar directamente a Israel, aunque advirtieron que el conflicto con el Estado judío “no ha terminado” y que este “recibirá su castigo disuasorio por los crímenes cometidos”.
Fuentes de defensa israelíes habían informado en junio sobre una operación aérea en territorio yemení, dirigida contra altos mandos hutíes responsables de los lanzamientos de misiles hacia Israel.
El ataque, llevado a cabo por la Fuerza Aérea israelí, formó parte de una estrategia para neutralizar amenazas provenientes del llamado “eje del mal” liderado por Irán.
Houthi terrorists in Yemen
Con la confirmación de la muerte de al-Ghamari, todo indica que el golpe fue certero. El ministro de Defensa, Israel Katz, confirmó la noticia y subrayó la efectividad del operativo:
Katz visitó posteriormente la “Sala de Guerra Hutí” del Departamento de Inteligencia Militar israelí para felicitar al general Shlomi Binder y a su equipo “por el excelente trabajo que han realizado y seguirán realizando contra los hutíes en el futuro”.
Al-Ghamari había asumido el cargo de jefe de Estado Mayor en 2016, cuando el Consejo Político Supremo de los hutíes le otorgó el rango de general de división. En 2021 fue nombrado comandante en jefe de la organización, reemplazando a Abdul Khaleq al-Houthi, quien actualmente ocupa el segundo lugar en la jerarquía del grupo.
Su papel fue central en la expansión militar del movimiento, que ha lanzado misiles y drones contra Israel y objetivos marítimos en el mar Rojo en los últimos meses, bajo el pretexto de solidaridad con los palestinos en Gaza.
La mayoría de esos ataques fueron interceptados por las defensas israelíes o por buques aliados en la región.
Tanto el Consejo de Seguridad de la ONU como el Departamento del Tesoro de Estados Unidos habían sancionado a al-Ghamari por “amenazar la paz, la seguridad y la estabilidad de Yemen”. Washington lo incluyó en su lista negra bajo la Orden Ejecutiva 13611, destinada a bloquear bienes de quienes obstaculicen el proceso político yemení o promuevan la violencia en la región.
Desde el inicio de la guerra contra Hamas en Gaza, Israel ha ampliado su radio de acción frente a milicias aliadas de Irán en Líbano, Siria, Irak y Yemen. Los hutíes, que controlan la capital yemení Saná y buena parte del norte del país, han buscado posicionarse como brazo del eje proiraní en la Península Arábiga.
La muerte de al-Ghamari, junto con la neutralización de otros altos mandos hutíes en operaciones anteriores, envía una señal clara de la determinación israelí de actuar preventivamente frente a cualquier amenaza que cruce sus líneas rojas.
En palabras del ministro Katz:“Hemos trabajado con intensidad contra los hutíes para eliminar amenazas significativas, y lo seguiremos haciendo contra cualquier enemigo que pretenda dañar al Estado de Israel.”