“Israel volverá a las calles tan pronto como yo lo diga. Si Israel pudiera entrar y acabar con ellos, lo haría”, afirmó el presidente estadounidense.
El mandatario subrayó que su prioridad fue asegurar la liberación de los rehenes vivos, pero dejó claro que el incumplimiento por parte de Hamas no quedará impune.
“Conseguir la liberación de esos 20 rehenes era lo primordial”, explicó, aunque añadió que “la entrega de los cuerpos debe completarse según lo pactado”.
Desde la liberación, Gaza ha caído en una espiral de caos interno. Fuentes locales informan de enfrentamientos entre facciones terroristas, en especial entre Hamas y el influyente clan Doghmush.












