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Perú

Otra crisis en Perú: Renunció el Primer Ministro y Castillo deberá jurar el quinto gabinete en un año de gobierno

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Los casos de corrupción se apilan y los primer ministros le siguen renunciando al presidente comunista Pedro Castillo. Aníbal Torres presentó se va tras cinco meses en el cargo.

El abogado comunista Aníbal Torres presentó hoy su renuncia a la Presidencia del Consejo de Ministros, un puesto de suma importancia en Perú. En una carta publicada en sus redes sociales, indicó que se aleja del gobierno de Castillo “por razones personales” sin dar mayores detalles. 

Aprovecho esta oportunidad para agradecerle por la confianza depositada en mi persona, primero como ministro de Justicia, y luego como premier”, dijo Torres en la misiva enviada al presidente de la República.

También revela que esto marca su retiro de la política en su totalidad. “Hoy me toca regresar a las aulas universitarias junto a mis alumnos y alumnas, y retomar lo que más extrañaba: la investigación jurídica”. Con esto, Torres se convierte en el cuarto premier en dejar el cargo en medio de las investigaciones del Ministerio Público por actos de corrupción contra el gobierno.

El encargado de manejar el día a día del Poder Ejecutivo en Perú había llegado al gobierno luego del fiasco que fue la negociación de Castillo con partidos conservadores para poder formar un gobierno de unidad con Héctor Valer Pinto como primer ministro.

Pero Valer nunca llegó a presentar su Gabinete, y tuvo que dar un paso al costado por las múltiples denuncias de corrupción y de violencia doméstica que pesaban encima suyo desde antes de pactar con Castillo.

Previo a Valer, Castillo había intentado generar una coalición entre partidos de izquierda conservadora y partidos de izquierda progresista, con Mirtha Vásquez como primera ministra. Sin embargo, la congresista del Frente Amplio duró poco más de tres meses, y renunció denunciando serios casos de corrupción.

El primer Jefe de Gabinete que había tenido Castillo, Guido Bellido, salió expulsado tras dos meses al frente del Gobierno luego de que se rompiera la relación entre el presidente y su jefe político, el comunista Vladimir Cerrón.

Así, Castillo, quien lleva exactamente 1 año y 7 días en el cargo, ya pasó por cuatro primer ministros diferentes y ahora deberá jurar el quinto Gabinete, el cual necesitará de la aprobación, nuevamente, del Congreso.

A pesar de haber llegado al poder con una agenda extremista y radical de izquierda, Castillo se dedicó desde que puso pie en la Casa de Pizarro a establecer una red de corrupción con sus ministros para robar lo máximo posible del erario público.

Prácticamente no ha implementado leyes nuevas, ni presentado proyectos. Había dicho en su discurso de asunción que expulsaría a los inmigrantes ilegales del país, en su recordada advertencia de “tiene 7 días para dejar el país”, pero ya han pasado 12 meses y medio y no ha hecho absolutamente nada al respecto.

También había prometido nacionalizar el gas e instituir el Servicio Militar Obligatorio, pero no ha avanzado en nada de todo eso. Su agenda ha estado dedicada totalmente a sobrevivir los ataques del Congreso que ya intentaron tres veces destituirlo por las denuncias de corrupción.

La Fiscalía de la Nación tiene indagaciones contra Castillo por cinco causas, una más grave que la otra. En primer lugar se lo investiga por ascensos irregulares en las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, donde habría purgado oficiales de derecha y ascendido a uniformados que no deberían haber sido elevados por falta de experiencia. Se investiga también si pidió dádivas a los oficiales para ser ascendidos.

Otra causa investiga los reportados sobreprecios en la licitación de biodiesel a la empresa Heaven Petroleum Operators (HPO) de Samir Abudayeh por parte de la estatal Petroperú. También tiene un sumario abierto por obstruir las capturas de los prófugos de su gobierno: el exministro Juan Silva y su sobrino Fray Vásquez Castillo.

En otra investigación, tal vez la más avanzada y más grave, se lo investiga por establecer una red de corrupción en el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, donde se creó un sistema de coimas a cambio de licitaciones. El caso más paradigmático en esta causa es el de la licitación del Puente Tarata.

Esta causa empezó por una investigación de la prensa, que descubrió imagenes captadas de las cámaras de seguridad en el domicilio particular de Castillo, donde a altas horas de la noche se reunía con empresarios y lobbistas, a quienes presuntamente les prometía contratos con el Estado a cambio de dinero.

Así denunció la empresaria Karelim López, quien fue arrestada luego de aparecer en estas filmaciones. En calidad de arrepentida, López reveló el sistema de corrupción que Castillo estableció en tiempo récord en el Estado.

Analistas en Perú aseguran que esta causa podría ser la que finalmente derribe al presidente comunista, especialmente luego de que la semana pasada, el ex secretario de la presidencia, Bruno Pacheco, se entregara a las autoridades tras cuatro meses en la clandestinidad para someterse a un proceso de colaboración en calidad de arrepentido.

Perú

Vox y La Libertad Avanza, únicas dos formaciones políticas que repudian el intento de golpe de Estado comunista en Perú

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Los partidos de derecha en España y Argentina, únicas dos voces que se oponen abiertamente al intento de revolución comunista contra Dina Boluarte.

Desde la detención del ex presidente Pedro Castillo, quien intentó dar un golpe de Estado sin éxito el pasado 7 de diciembre, movimientos de extrema izquierda e indigenistas están desatando una verdadera revolución comunista en Perú.

Tras bloquear, incendiar y atacar a los funcionarios públicos en la región del Puno, estos terroristas se mudaron a Lima, donde protestan hace semanas en contra del gobierno constitucional de Dina Boluarte, piden por su renuncia, la liberación de Castillo y elecciones anticipadas.

El mandato constitucional de Boluarte tiene fecha hasta 2026, pero la extrema izquierda quiere que los peruanos vayan a elecciones en un contexto de máxima tensión social y caos en las calles, como ocurrió en Chile, lo que llevaría sin dudas a una menor participación de la derecha y un posible triunfo de un candidato de izquierda, como el líder terrorista etnocacerista Antauro Humala.

En este contexto, prácticamente ninguna fuerza política en todo el mundo se ha expresado en favor de la democracia y el Estado de Derecho en Perú. Mientras la izquierda cierra filas desde Canadá hasta Argentina para apoyar las protestas comunistas en Lima, el centro y la derecha brillan por su ausencia.

Los únicos dos partidos políticos que expresaron su preocupación por los ataques de la extrema izquierda comunista en Perú fueron VOX, la formación española que dirige Santiago Abascal, y La Libertad Avanza, el frente argentino que encabeza el diputado Javier Milei.

El partido de Mieli tuiteó: “Perú está siendo atacado por las fuerzas comunistas de Evo Morales, el Foro de Sao Paulo y la izquierda argentina en un nuevo intento por derribar un gobierno constitucional. Nuestro apoyo total a los peruanos que defienden su libertad

Por su parte, el líder de VOX, Santiago Abascal, dijo en diciembre del año pasado, cuando recién arrancaban las protestas, pero había que “celebrar las rápidas reacciones del pueblo y las instituciones” al intento de golpe de Estado de Castillo pero advirtió que se vendrían violentas protestas. “Un fracaso no les va a parar”.

Otra figura que mencionó el tema fue el senador republicano Bill Cassidy, quien se reunió este miércoles con la canciller peruana, Ana Cecilia Gervasi, para expresar su apoyo a la presidente Boluarte, “a su gobierno y a su pueblo amante de la libertad”. Sin embargo, el Partido Republicano como formación política no se ha expresado sobre el tema todavía.

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Argentina

La comunista Manuela Castañeira se fue a Perú a apoyar las protestas de la izquierda desde el Hotel Sheraton

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La presidente del Nuevo MAS viajó a la capital peruana y llama a “la rebelión del pueblo socialista” desde lujoso hotel Sheraton de Lima.

Parece que la revolución sí será televisada, desde el hotel más lujoso del país. La líder del minúsculo partido comunista argentino Nuevo MAS, Manuela Castañeira, está en Lima cubriendo y apoyando las marchas de la extrema izquierda que buscan deponer a la presidente constitucional Dina Boluarte y liberar al dictador Pedro Castillo de la cárcel.

Nadie entiende de dónde Castañeira sacó los recursos para viajar a Perú y transmitir en vivo desde el Sheraton Lima Historic Center, uno de los hoteles más caros de la ciudad y tal vez del continente.

Cabe recordar que además de su puesto como presidente del Nuevo MAS su único trabajo registrado es como “empleada no docente” en la Universidad Nacional de San Martín (UNSaM), donde se desconoce exactamente qué rol cumple en dicha institución educativa.

Se define como “militante y política anticapitalista, socialista y feminista” pero de alguna manera viajó a Lima y logró transmitir desde un lujoso hotel. ¿Qué capitalista está financiando el viaje “anticapitalista” de Manuela Castañeira?

Estamos en Lima, Perú, acompañando y en solidaridad con el pueblo peruano que se moviliza en todo el país contra la represión. Y contra lo que está sucediendo aquí que es un golpe de Estado llevando adelante por Dina Boluarte, en compañía con las Fuerzas Armadas y complicidad civil”, aseguró a los gritos en un video que subió desde el balcón del Sheraton de Lima.

Mapa de la ubicación del lujoso hotel donde la líder comunista argentina transmite la revolución.

“Toda la población se está levantado, construyendo desde abajo un reclamo genuino por el cese a la represión, pero también para discutir y refundar el país en función de los intereses de las mayorías populares“, sostuvo la activista.

¡Que viva la rebelión del pueblo peruano, que viva su resistencia! Toda nuestra solidaridad. En defensa de las libertades democráticas y el conjunto de los derechos del pueblo“, concluyó.

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Perú

La izquierda está intentando una revolución comunista en Perú tras el arresto de Pedro Castillo

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El Parlamento presiona a la presidente provisional, Dina Boluarte, para que autorice a las Fuerzas Armadas a combatir la insurgencia terrorista.

Como viene cubriendo La Derecha Diario hace varias semanas, Perú atraviesa lo que otros medios llaman un “estallido social” pero que no es otra cosa que una revolución comunista financiada por entidades extranjeras.

Los llamados “ronderos“, pueblos indígenas y grupos de izquierda están levantándose en protesta en todo el país, con foco en la región del Puno y en Lima, donde recientemente se intentó efectuar un golpe de Estado quemando los principales edificios del Estado, afortunadamente sin éxito.

La justificación de estos manifestantes es que Pedro Castillo, el ex presidente que intentó dar un golpe de Estado cerrando el Congreso y la Corte Suprema pero fue detenido por la Policía Nacional tras ser destituido por el Parlamento en flagrancia, está injustamente arrestado y debe ser liberado.

Además, piden un llamado a elecciones y una reforma constitucional, un calco a la agenda de los grupos del Apruebo en Chile que tras meses de protestas lograron sacar a Piñera, colocar un presidente comunista y escribir una nueva Constitución de izquierda, que no pudieron aprobar de lo extremista que era.

En Perú, falta mucho para las elecciones, y Dina Boluarte, quien era la vicepresidente de Castillo, decidió pactar con el Congreso dominado por partidos de derecha y quedarse como presidente provisional en vez de anticipar el proceso electoral que tendrá lugar en 2025.

Las protestas no son autoconvocadas. Según denuncia el gobierno, el ex presidente de Bolivia, Evo Morales, está actualmente ubicado en la región del Puno, promoviendo las protestas de los ronderos, con sus bloqueos de rutas y ataques a la policía. Además, financia grupos separatistas que quieren independizar la región.

También está como organizador el Gallo Zamora, embajador cubano en Perú, acusado de ser uno de los principales instigadores de la insurgencia terrorista en Perú. Bolivia pone el dinero y Cuba la logística.

Gran parte del Perú permanece bloqueada por cortes de rutas, que han llevado a la muerte de decenas de personas que no han podido acceder a hospitales porque los ronderos no les permitían el paso.

Ciudades enteras sufren de desabastecimiento por los cortes de ruta, y la insurgencia comunista también ha atacado aeropuertos para evitar que el Gobierno Nacional asista a la población por la vía aérea.

Pedro Castillo había prometido en la infame cadena nacional que dio el pasado 7 de diciembre que ponía al Perú bajo estado de sitio y le pedía a la gente que se quede en sus casas. A pesar de que el intento de dictador fue frenado, la realidad de los peruanos terminó siendo la misma, no por terrorismo de Estado si no por terrorismo de los grupos insurgentes.

En la CELAC, que este año se reunió en Argentina y cuyo primer presidente en 2010 fue el tirano comunista Hugo Chávez, los países que han caído bajo las garras del Foro de Sao Paulo han lanzado fuertes ataques contra la presidente legítima del Perú, Dina Boluarte.

El chileno Gabriel Boric, el brasileño Lula da Silva, el argentino Alberto Fernández y la hondureña Xiomara Castro apuntaron contra el gobierno peruano y pidieron que se “reduzca la violencia policial” y que se llame a elecciones anticipadas. El pedido de Xiomara Castro fue tan burdo, al borde de pedir la destitución de Boluarte, que el gobierno peruano anunció que quitaría la Embajada de Honduras.

Boluarte por el momento no ha autorizado a las Fuerzas Armadas a intervenir en el combate contra las fuerzas terroristas que amenazan con llevar a Perú por el mismo camino que el vivido en la década del ’80. Por ahora es la Policía Nacional la que enfrenta a los ronderos y los grupos de choque de la izquierda, pero no da abasto, y desde el Parlamento piden que se declare el estado de sitio y se combata de frente la amenaza a la Seguridad Nacional.

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