China se ha convertido en un enemigo económico para Estados Unidos y un motor de prácticas desleales que afectan gravemente a la economía mexicana, donde sí: urge legislar. A través de plataformas como Temu, Shein y otras marcas subvencionadas en Pekín, el comercio digital chino despliega una estrategia agresiva de penetración en los mercados del T-MEC para la población masiva, utilizando precios artificialmente bajos, subsidios estatales y tácticas que manipulan al consumidor.
Esto no solo desplaza a la industria local, sino que genera desempleo, evasión fiscal y pérdida de soberanía económica. La masificación de estas plataformas en América del Norte no responde a una competencia justa, sino a un plan de expansión sistemática. Un plan que, sin regulación o medidas correctivas, continuará desmantelando la estructura productiva y fiscal de los países del T-MEC.
4 pasos simples para describir el fraude y la competencia desleal del comercio chino:
1. La trampa seductora del comercio chino: lo que vive el consumidor
Cada enero y febrero, aplicaciones como Temu, Shein o AliExpress disparan su presencia en el mundo digital occidental. Sus algoritmos perfeccionados logran mantener a los usuarios más tiempo dentro de la interfaz, ofreciéndoles productos cada vez más baratos, con gamificaciones, sorteos y falsas promesas de recompensas económicas, fuera de toda órbita real.










