A pesar de estos datos, la respuesta del gobierno ha sido deficiente. Organizaciones de derechos humanos denuncian que las autoridades no están destinando recursos suficientes a las búsquedas y que la mayor parte de los casos ni siquiera se investigan. La estrategia de seguridad de Morena, basada en la política de “abrazos, no balazos”, ha fracasado en contener a los grupos criminales y deja indefensas a miles de familias que buscan a sus seres queridos.
El fracaso de una política que prioriza la propaganda
Especialistas en seguridad señalan que Sheinbaum repite los mismos errores de AMLO, minimizando la crisis para no afectar la imagen del gobierno. Mientras las desapariciones se multiplican, Morena concentra su narrativa en atacar a empresarios y opositores, desviando la atención de una tragedia que debería ser prioritaria.
México vive hoy un momento crítico. Si la tendencia continúa, el primer año del gobierno de Sheinbaum podría convertirse en el más oscuro en materia de desaparecidos en la historia. La pregunta que muchos se hacen es inevitable:
¿Hasta cuándo el gobierno federal dejará de ignorar a las víctimas y asumirá su responsabilidad?