El programa "Jóvenes Construyendo el Futuro", una de las banderas más visibles del gobierno de la autodenominada 4T, ha vuelto al centro del debate público. A pesar de recibir miles de millones de pesos desde su creación, los resultados tangibles siguen siendo escasos. El número de beneficiarios que realmente han encontrado una oportunidad laboral estable tras su participación es alarmantemente bajo.
Desde su implementación en 2019, el programa ha consumido más de 100 mil millones de pesos del erario, con más de 2.6 millones de jóvenes inscritos durante el sexenio de AMLO. Sin embargo, estudios y reportes del propio Coneval advierten que menos del 30% de los participantes logran insertarse en el mercado laboral formal. En muchos casos, las “empresas tutoras” son pequeños comercios o incluso organizaciones inexistentes que sirven como fachada para el cobro de los apoyos.















